REDACCIÓN - CANGAS
La virgen de Nuestra Señora de los Dolores de Cangas ya está en la casa de Dios. Como cada año, la imagen se trasladó ayer desde la Praza Eirado do Sinal, hasta la iglesia de la Ex Colegiata, dando comienzo así al solemne septenario en su honor. La imagen permanece durante todo el año en el domicilio de una vecina, María Acuña, que la guarda en su hogar hasta el día de la marcha hasta el templo, recorriendo las calles del casco vello del municipio.
La Hermandad de los Dolores y decenas de devotos acompañaron ayer a la imagen hasta la iglesia, donde tuvo lugar una misa para celebrar su llegada. Acuña, que es una de las camareras que se encarga de la preparación y cuidado de la imagen, la acoge en el salón de su casa el resto del año, igual que lo hicieron su madre y su tía durante décadas. La víspera del traslado, junto al resto de camareras, prepara a la Dolorosa para salir en procesión. La visten y adornan con las mejores galas, que pudo lucir ayer entre los cangueses. Aunque es un trayecto corto, el traslado de la virgen supone una previa de la Semana Santa de Cangas, la más importante de toda la comarca y sobre todo, donde más devotos siguen los actos. Ayer la Hermandad portó la imagen de Los Dolores con gran solemnidad y luciendo la nueva y “lujosa” vestimenta que estrenó la imagen el año pasado, procedente del taller del sevillano Francisco Franco. Éste diseñó un traje bordado en oro de 24 quilates, que ayer estuvo adornado con gran cantidad de flores, que este año provenían de Holanda.
Con el de ayer comenzó el septeneraio en honor a Los Dolores, que en este caso estará guiado por el reverendo de Santo Tomé de Piñeiro, Rubén Aranburo. Cada día, hasta el próximo tres abril que se celebra la festividad, tendrá lugar un rosario y misa en honor a la virgen, todas ellas cantadas por la Coral Santiago de Cangas hoy y Lestonac mañana. El fin de semana las ceremonias, también a las 19.00 horas, contarán con la presencia del grupo “Tres por Cuatro”, el sábado, y el Cuarteto de Moldovia el domingo.