REDACCIÓN - CANGAS
Un cortocircuito en el cuadro de interruptores del alumbrado del Bar Celta, ubicado en un antiguo inmueble en la calle Alfredo Saralegui, provocó un incendio a las dos de la madrugada en el interior del local, cuando ya estaba cerrado. Su propietario, Manuel Bastón, había bajado las persianas a las 24.30 horas, sin que nada hiciera presagiar el posterior incendio.
La alarma del local puso en alerta a un vecino, que llamó a la Policía Local, y al propio dueño del local que se personó rápidamente y abrió la puerta, lo que posibilitó una rápida actuación para sofocar el fuego y que éste no se propagara a la vivienda de arriba, con suelo de madera. Hasta la zona se desplazaron los bomberos del parque comarcal y Protección Civil. El fuego afectó a unas estanterías de madera, botellas y a la conexión del teléfono. El bar está abierto desde 1982.