Silvia Pampín / A ESTRADA
El gobierno bipartito de A Estrada aprobó ayer en pleno por mayoría absoluta la adhesión del concello al Consorcio Galego de Servizos de Igualdade e Benestar, pese a que PP y Cidega se opusieron y pidieron que quedase sobre la mesa esgrimiendo en la sesión plenaria argumentos críticos con la adhesión utilizados por los técnicos de Servizos Sociais así como por el secretario y el interventor municipales en sus informes haciendo notar que supondrá en la práctica una limitación de la autonomía municipal y que el concello deba hacer frente a unas obligaciones económicas aún indefinidas en el documento de adhesión.
Estos argumentos, que inicialmente expuso la edil del PP Cristina Goldar -que ayer ejerció de portavoz debido a la ausencia de José López Campos- fueron asumidos también por el líder de Cidega, José Manuel Reboredo, que no dudó en calificar los informes municipales como "demoledores" e ironizó con que el 51% de los votos que se garantiza la Vicepresidencia de la Xunta en el Consorcio "parece máis propio dun réxime chavista" en el que poco podrá decir el concello.
Frente a esta postura de los grupos de la oposición, PSOE y BNG defendieron que adherirse al Consorcio es, en palabras de la líder nacionalista Raquel López Doce, "imprescindible" para lograr infraestructuras como el centro de día, la residencia de mayores o la ampliación de la guardería, es decir, las "melloras sustantivas" a las que poco antes había hecho alusión el portavoz del PSOE, Manuel Otero Espiño. Tras escuchar al gobierno local, Reboredo recalcó que "esa palabra de chantaxe que xa escoitei noutra lexislatura" le sigue pareciendo "máis propio dun réxime chavista que dun democrático".