La Xunta de Galicia ha puesto en marcha el plan de aprovechamiento de la biomasa tras percibir que en la actualidad es prácticamente residual al tiempo que casi un millón de toneladas de restos forestales se acumulan en los montes.
La administración cree que de esta cantidad se podrían aprovechar, para la producción eléctrica a partir de biomasa, un total de 142.000 toneladas, lo que supondría una media de casi 20.300 por zona con planta.
La combustión de estos residuos podría generar calor, además de electricidad, y dar servicio a una población potencial de unas 100.000 familias.