ÁNGEL GRAÑA - LALÍN
El Luar "Gran Festa do Cocido" de 2012 pasará a la historia como el más catódico de todos cuantos han sido realizados en Lalín. El decano de la parrilla de la televisión gallega fue galardonado anoche en la persona de su presentador, Xosé Ramón Gayoso, que fue investido comendador de la fiesta gastronómica lalinense en el mismo plató donde desde hace décadas, cada viernes, lidera los índices de audiencia del canal autonómico. El modisto dezano Florentino fue el encargado de imponerle la capa diseñada por él mismo en presencia del alcalde de Lalín, José Crespo, y el pintor Antón Lamazares. Gayoso agradeció la distinción en su nombre pero, sobre todo, en el de "todos los que trabajamos en este programa", arrancando una de las numerosas ovaciones de la noche a las más de 4.000 almas que se dieron cita en el multiusos de la cabecera comarcal dezana.
La gala especial del Cocido repitió los esquemas conocidos por toda su legión de seguidores. Desde mucho antes de que el regidor del programa advirtiera de estar en el aire a sus protagonistas, miles de personas se agolparon para poder hacerse con un asiento en el Arena. Que Lalín fue ayer una fiesta lo demostró, también, el hecho de que el ayuntamiento tuviese todas sus luces encendidas emulando a las grandes noches de Hollywood y hiciera las veces de un improvisado faro en plena Avenida Xosé Cuiña. Enfrente, los nervios se fueron apoderando de los presentes conforme se acercaba el comienzo del espectáculo. El guión se cumplió sin sobresaltos, y la música "ligera" volvió a mezclarse sin complejos con el folclore autóctono, el humor y, por supuesto, la entrega de los premios de gastronomía "Álvaro Cunqueiro" con los que se honró la potenciación de la cocina gallega, así como los correspondientes a los trabajos periodísticos, en un acto presidido por el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, que llegó a tierras dezanas bien avanzada la gala.
En cuanto a lo estrictamente artístico, la mejor noticia de la noche la protagonizó el almeriense David Bisbal. Su triple directo –interpretó a capella sus dos temas– fue un soplo de aire fresco en un programa dominado por el playback desde hace décadas. A Bisbal le bastó su chorro de voz y el acompañamiento de un piano para poner boca abajo un Lalín Arena mayoritariamente femenino. Su compañero David Bustamante también despertó pasiones en las gradas del multiusos, al igual que la donostiarra Amaia Montero, el turolense David Civera o Pastora Soler, representante nacional en el próximo Eurovisión. El toque regional corrió a cargo de Malvela, el ballet M3 y la Agrupación Folclórica de Pamplona.
Sin embargo, el aspecto más flojo del programa fue el relativo apartado humorístico. Marcos Pereiro se esforzó en hacer creíble su papel de "cardiólogo" madrileño hijo de gallegos, pero ni siquiera "descubriendo" lo que Gayoso denominó "océano" de Deza consiguió arrancar una sonrisa a un respetable más pendiente de los artistas de relumbrón que del cómico gallego nacido en Alemania.
Crespo volvió a hacer de anfitrión del montaje televisivo aludiendo a la ventaja de tener "frío y buen tiempo" en Lalín en los primeros minutos del espacio. El alcalde compartió la primera fila con, entre otros, la mayoría de sus homónimos de la comarca (la alcaldesa de Silleda prefirió la gala del balonmano gallego de O Porriño), el conselleiro de Cultura, Jesús Vázquez, el citado Feijóo, representantes de la vida social y económica dezanas e incluso caras conocidas de la pequeña pantalla como Tomás Alonso o Benigno Campos.