ANA CELA - A ESTRADA
Gobierno y oposición compartieron ayer mesa de trabajo para afrontar el primer debate del proyecto de presupuestos configurado por el ejecutivo para el presente ejercicio económico. El titular del departamento de Economía e Facenda, Alberto Blanco, fue el encargado de defender y explicar el diseño presupuestario concebido por el gobierno para este año, en el que la administración municipal barajará 12,7 millones de euros. A la hora de trasladar sus primeras impresiones sobre el documento, PSOE y BNG coincidieron en subrayar el incremento que observan en la presión fiscal, considerando que la inversión no sube tanto como subrayó el equipo de gobierno, que recientemente manifestaba que los 2,3 millones de inversión programados elevaban este capítulo en un 32% con respecto a 2011.
Socialistas y nacionalistas aprovecharon esta primera comisión informativa para solicitar información sobre determinados aspectos de cara a continuar realizando en los próximos días un estudio más detenido de los presupuestos, antes de definir más claramente su postura en la segunda sesión de trabajo, previa a que el documento se eleve a pleno.
La portavoz del PSOE, Belén Louzao, consideró que se trata de unos presupuestos que "atacan al bolsillo de los ciudadanos", con un incremento de los ingresos por impuestos directos de casi un millón de euros. De igual modo, señaló que, aunque se trate de unos presupuestos más elevados que en ejercicios anteriores, esta situación no se traduce, a juicio del PSOE, "en acciones para ponerse al lado de los vecinos".
En esta línea, la edil consideró que los algo más de dos millones de euros de inversiones "no son tales", subrayando que casi un millón ya se corresponde con la aportación para la Plaza de Abastos que ya había gestionado el gobierno anterior a través de la presentación de un proyecto a los fondos Feder.
Por su parte, el portavoz nacionalista, Xosé Magariños, estimó que la memoria de la Alcaldía en relación a los presupuestos se encuentra confeccionada en la clave "catastrofista" del lenguaje del PP "para justificar las desmesuras que está haciendo". Condenó el incremento de la presión fiscal –citó el aumento de casi un millón de euros de recaudación por el cobro de impuestos y, más concretamente, la subida "en un 60%" del IBI– y encontró en el gobierno una "parca crítica" a la disminución de las aportaciones de las consellerías, señalando que estas ayudas bajan en 74.000 euros. Por el contrario, Magariños observó que sí se subraya el aumento de unos 3.000 euros del Fondo de Cooperación Local.
El BNG coincidió con el PSOE en aguardar a la segunda comisión para realizar un análisis más detenido de unos presupuestos en los que también detecta un incremento de la inversión "que non es tal". Estimó que lo que se destinará a arreglo de vías baja "sensiblemente" y que se incrementa la deuda.