REDACCIÓN - LALÍN
La pertenencia de la comarca dezana a la Diócesis de Lugo –salvo en el caso de Vila de Cruces, que se integra en la de Santiago de Compostela– es una reminiscencia de los fuertes vínculos de estas tierras con la provincia lucense, sobre todo en lo que concierne a los tres municipios más pequeños de Deza, por su proximidad geográfica.
Hasta la reforma provincial de 1833 auspiciada por Javier de Burgos y basada en los límites geográficos de los antiguos reinos hispánicos, podría decirse que lo que hoy es Deza estaba distribuido por las cuatro provincias gallegas. Por algo es el corazón geográfico de Galicia. En el caso de Agolada, actualmente tiene 131 entidades de población y 25 parroquias, pero hace casi 200 años gran parte de su territorio pertenecía a la provincia de Santiago, salvo cuatro parroquias que se integraban en Lugo. Así, sus parroquias se repartían en las jurisdicciones de Abeancos, Boente, Borraxeiros, Camanzo, Carmoega, Ventosa y O Couto de Sesto (todas ellas vinculadas a Santiago), salvo Toques (hoy, concello propio) y Basadre, unidas a Lugo.
También durante el siglo XIX, Agolada estaba adscrita al partido judicial de Melide, aunque en 1822 pasaría al de Lalín, manteniéndose invariable hasta ahora. Poco tiempo después, en concreto en 1835, comienza a tomar forma el nuevo concello, sustituyendo a los que entonces funcionaban en Basadre, Ventosa y Borraxeiros. Un año más tarde, Agolada queda constituida como municipio propio y con las parroquias que tiene en la actualidad. La Diputación, que se encarga de preservar los archivos municipales, indica que en el caso de Agolada son muy escasos los documentos referidos al control urbanístico, la sanidad, la enseñanza o la beneficencia. Se da prácticamente por perdida toda la documentación del siglo XIX.
El área geográfica que ocupa Rodeiro formó parte de Lugo antes de la reforma provincial. Sus parroquias dependían de la jurisdicción de Camba que, a su vez, estaba bajo el paraguas del arzobispado de Santiago. Solo la parroquia de O Salto se vinculaba al señorío del Monasterio de Oseira, en Ourense.
Durante la puesta en marcha de los municipios llegaron a funcionar concellos en Guillar, Rodeiro, Camba y Carboentes, hasta 1836. Desde entonces, mantiene invariables sus 20 parroquias y 143 lugares. La revisión de los técnicos indica que se perdieron las actas plenarias de 1836 a 1899 y de 1905 a 1910. La documentación más antigua y abundante es la relativa a los presupuestos.
Por su parte, las tierras de Dozón estuvieron repartidas entre las jurisdicciones de Deza (señorío del Conde de Lemos) en el caso de las parroquias de Sanguiñedo y O Sisto, y la de Dozón, con jurisdicción real y que abarcaba las demás parroquias. Hubo, durante la etapa de configuración del actual concello, dos municipios: El de O Castro y el de Saa. Pero, en 1836, Dozón contará con nueve parroquias, en lugar de las ocho actuales, puesto que también computaba San Pedro de Mosteiro, que se suprimiría en 1890 y cuyos feligreses se repartirían entre Dozón y Bidueiros. En cuanto a su documentación, se conservan expedientes contables desde 1858 y de contribución rústica desde una década antes.