SILVIA PAMPÍN - FORCAREI
Solid Mines España SAU–la misma empresa que ha llegado a un acuerdo con la Comunidade de Montes en Man Común de San Miguel de Presqueiras– ha solicitado un nuevo permiso de investigación minera para buscar estaño, wolframio, tántalo, niobio y litio en los municipios pontevedreses de Forcarei, Lalín y Silleda así como en el ourensano de O Irixo. Según consta en el anuncio de exposición pública por 30 días de la Delegación Territorial de Pontevedra de la Consellería de Economía e Industria, publicado ayer en el Boletín Oficial de Pontevedra (BOP), el permiso solicitado el 9 de septiembre de 2011 –bajo el nombre de Vilatuxe– afectaría a unas 90 cuadrículas.
Estas equivalen a una superficie aproximada de 2.700 hectáreas, según explicó ayer el director de Solid Mines España, Alfonso Gracia, subrayando que la solicitud está en una fase muy preliminar. La empresa supone, por las características geológicas de la zona, que en ella podría haber esos metales. Le interesan especialmente el tántalo, muy demandado por la industria de la telefonía móvil, y el litio, muy usado para fabricar baterías de móviles y de coches eléctricos. Pero la ley obliga a investigar todos los metales que pueda haber en el subsuelo. Y en la zona había viejas minas de estaño y wolframio. No obstante, recalcó que la minería de Solid Mines España SAU es muy diferente a la minería mecanizada de antaño. La de ahora "cumple una rigurosa normativa social, laboral, medioambiental y de restauración del medio". Podría además acarrear "inversión y puestos de trabajo", según hizo notar.
En el caso del nuevo permiso solicitado, la empresa todavía está dando los primeros pasos para saber si hay algún otro permiso de investigación minera ya otorgado –lo que ya obligaría a descartar su intento– y si es posible enviar un equipo de geólogos para iniciar una primera fase de exploración en superficie. Esta determinaría si a la empresa le interesa seguir y si la explotación sería viable, en términos medioambientales, sociales y de infraestructuras. También debería comprobar si es compatible con la protección del Lugar de Interese Comunitario (LIC) que hay en este ámbito.
Fase inicial
En definitiva, los geólogos harían una investigación en superficie –elaborando mapas geológicos– durante al menos 2 años. Anualmente, le daría los resultados a la Xunta. Este tipo de permisos se suele otorgar por 3 años pero podría prorrogarse a 9. Sería esta una fase inicial, similar a la primera de investigación que ya se completó hace tiempo en el caso del proyecto de Presqueiras. Este ya se encuentra en una fase más avanzada, la segunda, que conllevará la realización de unos sondeos que los comuneros ya han decidido autorizar.
En todos y cada uno de los pasos, subrayó Gracia, habría trámite de audiencia para que las partes puedan pronunciarse o incluso oponerse. Solid Mines España SAU daría información a los ayuntamientos y a los afectados. De hecho, en el caso de los comuneros de Presqueiras –que en breve le remitirán el contrato firmado– desveló que le ha ofrecido a la directiva mantener reuniones periódicas para garantizar el seguimiento del proyecto y darle la máxima transparencia.