V. R./X.S.S. - OURENSE/LALÍN
La nueva plataforma gallega que agrupa a todo el movimiento ecologista gallego nace con el objetivo de sumar esfuerzos contra la incineración y en favor de la reducción, reutilización y reciclaje de los residuos, con lo que en el acto oficial de presentación rubricaron su rechazo total a la planta que se pretende ubicar en el Concello de O Irixo, a donde llegarán los residuos del sur de Galicia.
Lo que constatan los integrantes de la plataforma es que cada vez es mayor el rechazo social al modelo que, señalan, representa Sogama, de ahí que en el manifiesto que presentaron y que asumen todas las organizaciones ecologistas, se reclame una nueva política de gestión de residuos "sin incineración".
Entre los argumentos que esgrimen para el rechazo a este sistema de tratamiento de residuos señalan que la quema es contraria a la legislación europea, estatal y gallega, que prioriza la "prevención" de generación de residuos y de su peligrosidad, y la "valorización" de los recursos materiales, como el reciclaje y el compostaje.
Otra de las cuestiones a las que aludieron los integrantes de la plataforma fue que la incineración "aumenta la peligrosidad de los residuos, emitiendo sustancias tóxicas", lo que lleva consigo una contaminación del aire, suelo y agua, con el "grave perjuicio que eso supone para la salud".
También revelan en su manifiesto lo "insostenible ambientalmente" de la incineración, con los efectos negativos que se reflejan en "la emisión directa e indirecta de gases de efecto invernadero, causantes de cambios climáticos y de la lluvia ácida", entre otros.
A ello vendría a sumarse lo que consideran un "fraude, ruina económica y ejemplo de ineficacia", debido al alto coste de construcción que supone una incineradora. Señalan, como ejemplo, que Sogama se presupuestó inicialmente en 143 millones de euros, que actualmente cuesta cerca de 400 millones, y sobre todo que "consume más energía de la que produce", según los datos que aportaron.
Otra de las cuestiones que pusieron sobre la mesa, y que se utiliza por los defensores de la implantación de la planta, es la generación de empleo, que para la nueva plataforma son "miserables", ya que en las 10 incineradoras que hay en el Estado trabajan entre 560 y 1.000 personas. Porcentualmente los puestos de trabajo son "menos que los generados por una planta de compostaje como la de Lousame, con 150 empleados". Es por eso que tanto Anxo Fernández como el representante de Adega, Xan Carlos Fernández, subrayaron que "otra política es posible" y defendieron el lema "no a la incineración, sí al reciclaje".
Reunión con Crespo
Por otro lado, la plataforma Incineradora no Deza Non ha obtenido respuesta a la petición de reunión con el alcalde de Lalín formulada la pasada semana. José Crespo Iglesias les recibirá hoy, a las 19 horas, en la sede municipal lalinense.