LOIS DOCAMPO - A ESTRADA
La directiva del Club Deportivo Estradense se reunió en la noche de ayer con la plantilla para comunicarles que han encontrado un patrocinador anónimo que solucionará los problemas económicos que arrastra la entidad. Los dirigentes explicaron a los jugadores que esta aportación económica está totalmente asegurada y que permitirá abonar el dinero que se adeuda a día de hoy y el dinero por pagar hasta final de temporada. La plantilla, a quien no se le comunicó el nombre de este benefactor, confió en la palabra y en las garantías de cobro dadas por la directiva y todos los jugadores y el cuerpo técnico se comprometieron a continuar hasta final de temporada. La persona de que la proviene este patrocinio podría además presentarse a las elecciones a la presidencia al finalizar la presente temporada.
Según le comunicaron a la plantilla, en dos semanas esperan poder ponerles al día, abonándoles los tres meses que se les adeudan. A partir de ahí se pagarán mes a mes los salarios sin ningún retraso. Desde el plantel agradecieron el giro radical e inesperado que han dado los acontecimientos y señalaron que esta renovada situación económica les permitirá centrarse únicamente en la lucha por la permanencia. Cabe destacar que todos los jugadores han mostrado su deseo de seguir, incluido el central Marcos, quien inicialmente había solicitado la baja al contar con equipos interesados en sus servicios y la falta de garantías de cobro en el Estradense. El equipo se entrenó ya pensando en el partido de mañana.
Ante la aparición de este patrocinador, el presidente de la entidad, Juan Manuel Afonso, se puso en contacto en la tarde de ayer con el presidente del Estudiantil, José García, más conocido como O Peixeiro de Cirela, para agradecerle el ofrecimiento realizado en la asamblea realizada el pasado jueves de recaudar 30.000 euros para poder mantener a la plantilla. El responsable del Estradense le comunicó que ya no era necesaria su ayuda al surgir este mecenas.
Por su parte, el empresario se mostró sorprendido por la llamada de Afonso y recordó que "si hacía esto era para que el club se salvase". García explicó que en la reunión que tenía previsto mantener con los jugadores en la noche de ayer iba a llevarles 5.000 euros para repartir entre la plantilla, el primer pago de los 30.000 euros que estaba dispuestos y confiaba en recaudar para el club en tres meses. "Dijo que me daba las gracias pero que él tenía un plan mejor. Él es el presidente y él decide. Todo lo que se hizo y dijo en la asamblea ya no sirve para nada. A partir de ahora, conmigo que no cuenten para nada porque creo que se rieron de mí y de todos los socios en la asamblea", manifestó.