S. SOUTELO/S. DE LA FUENTE - LALÍN/OURENSE
Dos meses después de que estallase la polémica por la futura instalación de la incineradora de basuras en O Irixo, la promotora de la planta, Estela Eólica, ha decidido pronunciarse por primera vez. La empresa rebatió ayer todos los argumentos de las plataformas sociales y ecologistas contrarias a la planta, argumentando que el complejo "se regirá por los más avanzados criterios técnicos y las mejores tecnologías disponibles en el ámbito industrial, garantizando que la manipulación de los residuos no cause impacto negativo en el medio ambiente ni en la salud humana".
La empresa añade que ha tenido que reajustar su plan industrial una vez que conoció la potencia eólica concedida por la Xunta, 185 Megawattios. Así, de las 900.000 toneladas iniciales de basura que se tratarían al año, la cantidad pasó a 300.000. La inversión en el complejo de O Irixo será de 230 millones de euros y pondrá en marcha 250 puestos de trabajo. Pero las virtudes de la incineradora, a entender de Estela Eólica, no se quedan aquí. El "Complejo Medioambiental del Sur", como se refiere la empresa a la incineradora, tendrá "un efecto multiplicados en la economía de la zona, al verse beneficiada por una actividad que antes no existía y que dinamiza otros sectores existentes", como restaurantes, alojamientos, viviendas o empresas. Considera, además, que la incineradora estimulará la creación de nuevos servicios.
En un comunicado, Estela Eólica reconoce que entre los cambios que tuvo que aplicar, está el de la ubicación de la planta. Confirma que hubo contactos con Dozón, aunque no desvela si éstos fueron con el propio ejecutivo municipal o con comuneros, como los del Monte do Eirelo –tal y como sostuvo el Bloque local–. Eso sí, deja claro que la construcción en el sur gallego obedece a un dictamen de la Xunta. "Teniendo en cuenta que el Plan de Xestión de Residuos de Galicia indica que la instalación debe construirse en el sur, tras analizar todos los factores técnicos y logísticos que afectan a la operación de la planta, ésta se ubicará en O Irixo", por su proximidad a las autovías de Ourense-Santiago y Ourense-Vigo, así como a la red ferroviaria.
La promotora calcula que la planta comenzará a funcionar a finales de 2014. Por delante tiene un complejo proceso que arranca con la consecución de los terrenos, cerca de 70 hectáreas. Para ello, "Estela Eólica y los propietarios de los mismos han firmado un protocolo de intenciones". Posteriormente, el proyecto solicitará los estudios de Avaliación de Impacto Ambiental (AIA), y la Autorización Ambiental Integrada (AAI). Una vez que se superen estos trámites, comenzará la obra civil. En este sentido el alcalde de O Irixo, Manuel Penedo, calculaba que la construcción podría iniciarse a finales de este mismo año.
Luz para 60.000 hogares
La promotora de la Sogama del Sur decide saltar a la palestra y defender el proyecto porque entiende que la incineración de basura para producir energía "es el tratamiento finalista con menos impacto" de aquellos residuos que no se pueden reutilizar ni reciclar. Para Estela Eólica, la única alternativa a la quema es el vertedero. El complejo de O Irixo pretende generar, a partir de la basura, la electricidad suficiente para abastecer una ciudad de 60.000 hogares "y llegando apenas al 10% de las limitaciones de la normativa europea" en cuanto emisión de gases, apunta.