X.S.S. - RODEIRO
No solo Lalín ensalza al cerdo con un evento festivo. Desde el año pasado, Rodeiro también lo hace. La II Festa do Inverno congregó anoche en la capital de las tierras de Camba a cerca de trescientas personas para compartir un menú a base de cocido tradicional. En el evento, que daba comienzo al cierre de esta edición, estaba previsto que se sorteasen los dos cerdos despiezados que habían sido sacrificados a primera hora de la tarde siguiendo el rito tradicional.
La celebración arrancó en las primeras horas de la tarde con una ruta de quads y motos y otra de caballos. En cada una de ellas participaron alrededor de sesenta personas, la mayoría del municipio y de áreas cercanas, como Chantada o Vilamarín.
Paralelamente, una parte de los organizadores de la fiesta, una treintena de vecinos, se encargaba de la matanza de dos cerdos al estilo tradicional en las inmediaciones de las piscinas municipales. Luego serían despiezados para su sorteo por partes entre los comensales de la cena: Los jamones por un lado, los lacones por otro, las cacheiras, los chuleteros y las costillas. Las rifas para participar iban incluidas en los 15 euros que costaba el menú y la asistencia a todos los actos.
La multitudinaria cena tuvo lugar bajo una carpa en la calle Gumersindo Areán. Durante la velada actuaron el grupo teatral Os Kambariteiros, los gaiteros Os Varacuncas, la charanga de Moimenta, el mago Goldrake y el dúo Camelias.
Lo que nació como una iniciativa de un grupo de rodeirenses para recaudar fondos para la fiesta de San Vicente, que organiza cada año la asociación de vecinos, se ha convertido en un evento festivo en si mismo y al margen de la cita patronal. "En principio era para apoyar la fiesta de San Vicente, pero no nos respaldaron y, como salió bien el año pasado, decidimos seguir", expone Carlos Villanueva, uno de los organizadores. Y su intención es continuar muchos años.