ÁNGEL GRAÑA - LALÍN
Un vecino de Lalín lleva desde el pasado mes de mayo a la espera de conocer el resultado de su denuncia presentada ante la Guardia Civil de Palas de Rei después de que resultara atacado por un perro de raza Akita en las inmediaciones del castillo de Pambre. Manuel Iglesias, vecino de la avenida de Bos Aires, resultó herido de consideración cuando, en compañía de su amigo Alberto, realizaba una visita al edificio que fue propiedad del conde de Borraxeiros, y que ahora pertenece a los Hermanos Misioneros de los Enfermos Pobres, cuya sede está en el barrio vigués de Teis.
Iglesias fue trasladado al CHUS de Compostela, donde fue atendido de sus heridas en el brazo derecho. En el complejo hospitalario santiagués fue intervenido quirúrgicamente para llevar a cabo un implante de piel en el antebrazo desgarrado por las fauces del animal. Este lalinense, que es trabajador autónomo, estuvo dos semanas de baja por lo que espera que la Justicia le dé la razón en el contencioso para, al menos, resarcirse del dinero perdido durante el tiempo que permaneció ingresado en el hospital. Iglesias recuerda que, aunque en un principio presentó la denuncia en el cuartel de Lalín, "nos dijeron que como sucedió en Palas de Rei, tuvimos que ir hasta allí para presentarla en su cuartel". En ella, este lalinense especificó que, aunque en uno de los muros del castillo había un cartel avisando de la presencia del animal, el Akita se abalanzó sobre él sin que estuviera atado.
Junto a Iglesias, han sido varias las personas que aseguran haber sufrido ataques por parte del perro del castillo de Pambre. Dos mujeres de A Coruña han recibido varios puntos de sutura después de ser mordidas por el Akira que, al parecer, tiene los papeles en regla, aunque carezca de un cuidador particular.