CRISTINA PICHEL - LALÍN
Lalín prosiguió ayer con la segunda jornada del curso estival de Novas Fronteiras na Igualdade de Oportunidades, que volvió a incidir en la importancia de una enseñanza educativa de calidad para lograr, ya desde la infancia, una equidad de género. La profesora del departamento de Métodos de Investigación del País Vasco, Isabel Bartau Rojas, abrió la mañana recalcando la función primordial de los profesores a la hora de instruir no sólo a los alumnos, sino también a los padres. La docente afirmó que un punto básico son las tareas domésticas, en las que "hay un rol hacedor y otro organizador, que cuesta mucho más y que siempre recae en la mujer". Rojas declaró que las niñas suelen copiar el comportamiento de la madre y así se crean estereotipos, por lo que es necesario una enseñanza destinada a los padres.
El tema de los estereotipos también fue abordado en la sesión siguiente. La educadora social y mediadora intercultural en la Asociación para la Integración de Inmigrantes Extranjeros, Andrea Alonso Duarte y el coordinador del proyecto Unidos por el Flow, Xaime López Villar Chispón, explicaron los programas que llevaron a cabo para acabar con los estereotipos de las personas extranjeras. Según Duarte, "a educación cultural é básica para rachar con eses prexuízos arraigados". Para acabar con ellos, desde la red Galicia Acolle se desarrolló un plan de educación intercultural en diferentes centros gallegos, con el que se perseguía favorecer la integración de los alumnos inmigrantes en el colegio y en la sociedad en general.
Xaime López también realizó un plan parecido en 1994 en Barcelona con las dos bandas de un barrio inmigrante: Los Latin King y los Ñetas, dos pandillas que siempre estaban enfrentadas y vigiladas muy de cerca por la policía. Villar y su grupo de trabajo desarrollaron el proyecto Unidos por el Flow e integraron a los dos grupos a través de la música, en concreto, del hip hop. "Tan só querían unha vía de escape e nós ofrecímoslla", indicó el lalinense.
Público intercultural
Las más de 70 personas que acuden al curso se muestran satisfechas con las charlas que se están organizando. De hecho, la ronda de preguntas al final de las conferencias siempre cuenta con la participación de los asistentes. Muchos de ellos son de la propia comarca, pero otros hacen un largo camino todos los días para llegar a Lalín. Gente de Santiago, de la costa o incluso de otros países disfrutan del taller de verano con gran interés.