CRISTINA PICHEL - LALÍN
El Concello de Lalín acoge, desde ayer, el curso Novas Fronteiras na Igualdade de Oportunidades, organizado por la Universidad de Santiago de Compostela (USC) y dotado con dos créditos de libre elección. Los más de 70 participantes podrán disfrutar, hasta el viernes, de las ponencias de 19 expertos pedagogos nacionales e internacionales sobre la igualdad de oportunidades en el ámbito educativo.
La jornada de ayer se inauguró a las 9.30 horas en el Auditorio Municipal, lugar en el que se desarrollarán todas las charlas. La concejala de Servicios Sociales, Paz Pérez Asorey, junto con la vicerrectora de Responsabilidad Social y Calidad de la USC, Benita Silva Hermo, y la diputada provincial de Acción Social, Teresa Pedrosa Silva, abrieron la mañana recalcando la necesidad de cursos como este para "alcanzar unha igualdade que no aspecto formal xa está conseguida, pero aínda non en termos reais", afirmó Pedrosa. Por su parte, Silva explicó la importancia de la educación como un pilar clave de nuestra sociedad. La pedagoga señaló que el tema central del curso es abordar la igualdad de oportunidades en todos los niveles educativos.
El punto de partida que marcó la vicerrectora fue retomado por el primer poniente de la mañana: Jurjo Torres Santomé, catedrático del Departamento de Pedagogía y Didáctica de la Universidad de Coruña. Santomé reveló los dos condicionantes del sistema educativo actual. Por un lado, se encuentra la iglesia. España se declara como un estado laico, pero aún quedan muchas huellas de la educación eclesiástica en los colegios. La mayor parte del vocabulario escolar tiene un origen religioso, tal es el caso de profesor, que proviene de profeta. El segundo elemento de control, según el docente, es el Estado. Torres Santomé afirmó que el fin de la escuela nacional es imponer una cultura para que todos se sientan unidos. "Os nenos cren que o coñecemento impartido nas aulas é divino, irrebatible, pero detrás hai un coñecemento humano que pode estar sesgado", recalcó el profesor. Ante esta situación, el pedagogo aboga por fomentar el pensamiento crítico desde el colegio, para "lograr unha educación anticlacista, antirracista, inclusiva y laica".
En el mundo actual se están produciendo múltiples cambios en las tecnologías de la información, en la ciencia, la política, etc., revoluciones en las que el docente también incluyó la educación. Estos cambios favorecen el planteamiento de dos retos fundamentales: Lograr una educación para la ciudadanía, esto es, tratar a todos por igual, y conseguir una educación para la produción y el consumo. Una persona educada, según Santomé, es aquella con conocimientos para analizar y argumentar sobre temas relacionados con su capacidad como ciudadano. Aún así, "neste planeta, todos somos racistas, sexistas e homófobos, porque a cultura dominante foi esta. Partindo disto, intentaremos buscar unha solución", concluía el catedrático.