ALFONSO LOÑO - LALÍN
Ver la televisión para los vecinos del medio centenar de casas de la parroquia lalinense de Zobra es una auténtica quimera. Cuando se produjo el apagón analógico ya advirtieron de serios problemas para ver la totalidad de los canales, aunque este revés se fue solventando, al menos en parte. Pero desde hace tiempo, las familias no tienen por qué pelearse por el mando, puesto que los televisores son simplemente unos electrodomésticos más de la casa que no cumplen su función.
En una parroquia, la más alejada del casco urbano y con un elevado índice de envejecimiento en su población, sus vecinos pasan días sin poder ver la televisión. Una avería en el parque eólico, una caída en la tensión eléctrica, una débil tormenta u otro fenómeno climatológico adverso son suficientes para que se suspenda este servicio. Sólo en el lugar de As Liñeiras, donde hay dos casas habitadas, la televisión está garantizada puesto que la señal llega a través del poste emisor del monte Carrio.
Los vecinos están hartos de padecer este problema y reclaman a la administración que garantice esta prestación. "Para moita xente, a tele é o único entretemento que teñen. Aquí hai moitas persoas maiores", afirma un afectado. Encender la televisión y poder manejarse por los distintos canales en Zobra es poco menos que una quimera. Desde el martes y hasta esta noche, una avería en el parque eólico dejó sin servicio a los vecinos. Los residentes narran experiencias impensables en los tiempos que corren y dicen que, una vez que comenzaban a recibir con calidad la TDT, ahora, cuando hay alguna avería no pueden ver ninguna cadena. Durante el año pasado, los vecinos se turnaban para desplazarse en vehículos todoterreno hasta el poste reemisor, en donde saltaba el limitador de corriente por caídas en la tensión o por tormentas. "Cando nos quedabamos sen televisión colliamos o coche e íamos ata o monte para subir o automático, que salta habitualmente. O ano pasado debeuse ir máis ou menos unhas dez veces", declaran los residentes. En otras ocasiones, los vecinos comprobaban, después de hacer varios kilómetros, que el limitador de corriente estaba en posición correcta y debían regresar a sus domicilios sin arreglar un problema que, por lo que apunta, se debe a distintos motivos. Proponen que el Concello o la Xunta financie la instalación de un dispositivo, que impide el bloqueo del limitador de corriente cuando hay tormentas. Y cifran la solución a este problema en unos 200 euros, que es lo que, estiman, cuesta el aparato que se instalaría en el poste reemisor. Además, creen conveniente la instalación de una pequeña placa fotovoltaica, que garantizaría el suministro eléctrico a la torre cuando se quede sin corriente. Estos dos instrumentos serían, según los afectados, suficientes para que todos los vecinos de esta parroquia no tuviesen que levantarse con la duda de saber si ese día habría televisión en Zobra.
Mientras tanto, continuarán con esta incertidumbre, en una zona en la que sus vecinos se han preocupado por recuperar sus hermosos parajes naturales como atractivo turístico y donde hay varias casas rurales. En estos establecimientos, el servicio de televisión está condicionado al buen tiempo y no siempre garantizado.