ALFONSO LOÑO - SILLEDA
La empresa silledense Cometal presentará una demanda por daños y perjuicios a las firmas que promovieron la petición de un concurso de acreedores ante la justicia tras denunciar que la metalúrgica les adeudaba casi un millón de euros por trabajos y subcontratas. Los servicios jurídicos de la empresa tradezana anunciaron este recurso pocos días después de que las cinco firmas que reclamaron el concurso de acreedores comunicasen al juzgado Número 2 de lo Mercantil de Pontevedra que desestimaban recurrir el fallo de la sala, de finales de febrero, cuando el juez ya dio la razón a Cometal y rechazó el concurso necesario.
La representante legal de las sociedades Alarifes y Trolhas, Talleres y Tratamientos Térmicos Galaicos, Quintana Montajes Hidráulicos, Elevaciones Rama y Transportes Sixto remitió a la sala un escrito en el que desiste del recurso de apelación formulado el 18 de febrero "que vino a desestimar nuestra petición de declarar el concurso necesario de acreedores de la sociedad mercantil Cometal Inespa". Y presenta un suplico, en el que reclama toda la documentación aportada por estas empresas en el proceso judicial.
Con este anuncio finaliza el proceso iniciado por estas cinco empresas contra Cometal, aunque la sociedad asentada en el polígono Área-33 de la capital trasdezana promoverá otro para reclamar los daños y perjuicios que la reclamación de estas empresas le haya podido ocasionar.
Los acreedores habían anunciado, cuando se conoció el fallo del juzgado, aunque entonces la sentencia fue bastante clara. El juez fundamentó su decisión de rechazar el concurso de acreedores debido a que la demanda no estaba fundamentada legalmente. En el fallo se aludía a que los afectados solamente habían acreditado sendos pagarés por importes de 55.400 y 428 euros, cuando inicialmente habían valorado en más cerca de un millón de euros los fondos que les adeudaba Cometal. En la sentencia también se indicaba que la presentación del concurso necesario no estaba justificada con la premura con la que se presentó, puesto que la petición se trasladó en octubre del año pasado, mientras que las posibles facturas pendientes eran de sólo dos meses antes. Asimismo, la sentencia dejaba claro que Cometal podía probar su solvencia financiera y salientaba la existencia de fondos propios en las cuentas de la sociedad entre los años 2006 y 2008. Cifró en más de 2,6 millones la caja de la firma en el último año citado y rechazó que estuviese en una situación de insolvencia, como querían demostrar los acreedores.