SALOMÉ SOUTELO - LALÍN
El nuevo trabajo discográfico de la Banda de Lalín, que aún está por bautizar, promete convertirse en un regalo para los oídos y también en un viaje a través de la melodía. A lo largo de cinco temas, el oyente podrá descubrir (o recordar) temas folclóricos a ambos lados del Atlántico.
Pero como el disco no saldrá al mercado hasta finales de junio, hasta hoy los únicos que lo han disfrutado ya fueron los miembros de la banda lalinense, que desde anteayer y hasta hoy permanecen "enclaustrados" en el auditorio grabando todas las piezas, a un ritmo de ocho horas diarias. Minutos antes de retomar la sesión vespertina de ayer, el director Bram Snieckers daba algunos detalles de este disco, que será el tercero después del editado hace ya nueve años y de Pinocho, grabado en diciembre de 2008 y a la venta desde mediados del año pasado. "Este trabajo ofrecerá música para orquestas y arreglos para bandas y, al igual que el anterior, pretende ser un instrumento de trabajo y de aprendizaje para todas las bandas del mundo".
Por ello, la Banda de Lalín incluye en este repertorio el "Danzón Número 2" del compositor mexicano Arturo Márquez, nacido en 1950. La pieza es muy conocida gracias a que el director musical de la Orquesta Simón Bolívar (Venezuela), Gustavo Dudamel, suele incluirla en todos sus recitales. En el caso de la banda lalinense, su disco será el primero que incluya esta composición con un arreglo para banda.
En el nuevo trabajo de la banda que dirige Snieckers también se "cuela" otro compositor mexicano, Silvestre Revueltas (1899-1940), con "Sensemayá". Curiosamente el tema se basa en el poema del mismo nombre que escribió el literato cubano Nicolás Guillén, y que lleva como subtítulo "Canto para matar a una culebra". Ambos, poema y pieza musical, mezclan las herencias blanca y negra de esta isla caribeña.
Otra de los temas que hará las delicias del oyente serán las "Danzas de Galanta", del compositor húngaro Zoltan Kodály (1882-1967), que recrean la gracia y ritmo de las melodías zíngaras.
Descarga por internet
Tras la grabación de este trabajo, la productora holandesa Barton Music –responsable también del anterior trabajo, "Pinocho" –se encargará de realizar el montaje. Según los cálculos de Snieckers, en mayor se editará todo el material para ponerlo a la venta a finales de junio. Además de su distribución tradicional en formato CD, también se podrá descargar por internet a través de la página web de la productora. "Baton Music está especializada en música de bandas, y de ahí que distribuya todos los trabajos discográficos a nivel mundial".
De hecho, "Pinocho" sigue cosechando éxitos en sitios tan distantes entre sí como Holanda y Japón. En el país nipón se agotaron las existencias y fue preciso editar 500 copias más. "Las bandas que adquieren estos discos llevan un material de trabajo que les sirve para ensayar y como método de estudio", apunta el director de la formación lalinense, preparada ya para volver a cosechar muy buenas críticas por este lanzamiento.