DANIEL FERNÁNDEZ - LALÍN
Un incendio ocurrido en la madrugada de ayer en el lugar de Campo, en la parroquia lalinense de Donsión, calcinó por completo la vivienda del número 6, aunque no causó heridas a los seis ocupantes de la casa, que consiguieron salir ilesos gracias a que uno de ellos, Alberto, se despertó al oír unos ruidos y alertó a sus suegros, su mujer y sus dos hijos para abandonar el domicilio a gran velocidad.
El fuego, según explicaron los afectados, comenzó pasadas las 2.30 horas en la chimenea y se propagó a gran velocidad por el falso techo y por la presencia de mobiliario de madera. Los bomberos del Parque Intercomarcal Deza-Tabeirós fueron alertados por la central de emergencias y mientras se desplazaban a la zona ya veían las llamas pese a encontrarse a varios kilómetros. La dotación, conformada por cuatro efectivos y dos vehículos, controló las llamas, de tres metros de alto, en veinte minutos, pero trabajó durante seis horas para refrigerar la zona y extinguir los rescoldos. Los bomberos, que emplearon 20.000 litros en esta actuación, apuntaron como posible causa del fuego la falta de limpieza del conducto de la chimenea y su reducida sección, que pudo causar la ignición de los restos de hollín y alquitrán que había en su interior al estar encendida la cocina económica. En el siniestro también colaboraron Protección Civil y la Guardia Civil de Lalín.
Por la mañana, los efectos de las llamas ya eran perfectamente visibles, ya que calcinaron por completo la vivienda antigua, de unos 120 m2, pero no afectaron a la parte nueva, que también pertenece a la misma familia y que se convertirá en su nuevo hogar dado el apego de gran parte de sus integrantes a la aldea.
El alcalde lalinense, Xosé Crespo, y los concejales Camilo González y Paz Pérez, se desplazaron a la vivienda a primera hora de la mañana y se reunieron con la familia afectada, a la que pusieron a su disposición todos los servicios municipales. El regidor lamentó el suceso, que dejó a estos lalinenses sin la parte central de su hogar, y ordenó a los técnicos municipales que se desplazaran a la zona para realizar una valoración de los daños causados. También se movilizó a la asesoría jurídica de Servizos Sociais para que atendiera a los afectados con el propósito de facilitarles la tramitación de toda la documentación personal perdida en el incendio. Otra actuación municipal se centró en la puesta a disposición del "Desván municipal" con el propósito de que al menos momentáneamente dispongan de material escolar, ropa, menaje de cocina, mobiliario o juguetes. También se intentaron hacer gestiones para buscar un alojamiento provisional, pero el ofrecimiento fue rechazado por la familia, que quiere seguir viviendo en Campo en su casa anexa.
Alberto, uno de los integrantes de la familia, explicó que la casa ha quedado completamente arrasada al igual que todos los enseres y que sólo se mantiene en pie la estructura de piedra. Por ello, intentará acometer estos días labores de limpieza para ver si consiguen salvar algún objeto personal más y se afanarán en trasladarse a la parte nueva, que era una zona anexa y que no está habilitada para la vida de una familia. Para rehacerse de inmediato de este golpe, ayer mismo tenían previsto pernoctar en esta vivienda.
El afectado explicó que todos sus electrodomésticos o la televisión se encontraban en la parte ardida, por lo que tendrán que buscarse la vida en este sentido. Además, explicó que la parte nueva estaba dedicada exclusivamente a habitaciones, por lo que no se trata de una vivienda completa. De hecho, en esta zona dormían cuatro personas, con la excepción de su suegra y su hija, que descansaban en la vivienda quemada. La intención de la familia, dada su querencia por la aldea, es habilitar el inmueble nuevo como vivienda para seguir residiendo en la zona e incluso se plantea analizar el estado de la edificación ardida para determinar si es posible acometer su reconstrucción.