SILVIA PAMPÍN - A ESTRADA
Los restos mortales de los 7 difuntos sepultados en los panteones de la ampliación del cementerio de Cora sobre los que pesa una orden judicial de derribo deberán ser trasladados por sus familias a otros nichos antes del próximo 8 de abril. Así lo confirmaron en la pasada jornada algunos miembros de sus familias que, muy afectadas, proyectan exhumarlos para evitar que a partir del 8 de abril lo haga la Jefatura Territorial de Pontevedra de la Consellería de Sanidade en cumplimiento de una sentencia del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG).
Y es que un auto de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Alto Tribunal gallego dictado el pasado 10 de noviembre de 2009 estimaba el incidente de ejecución promovido por la Xunta de Galicia y ordenaba a la consellería a que “en el plazo de 2 meses requiera a los titulares de cada uno de los panteones de la ampliación del cementerio que ha de ser demolida para que procedan al traslado de los restos que estuvieran enterrados en sus nichos a un lugar apropiado de su elección”. Asimismo, el TSXG ordenaba a la Xunta que “transcurrido el plazo concedido proceda a realizar la exhumación de los restos con su traslado al lugar destinado al efecto, en el plazo de los dos meses siguientes y, en todo caso en el plazo máximo de seis meses desde la fecha de la presente resolución” -plazo que, efectivamente, expira en abril- “comuniquen a este Tribunal la total retirada de los restos cadavéricos y señalen la fecha de efectividad de la demolición, todo ello sin hacer expresa imposición de costas a ninguna de las partes”.
El auto de noviembre del TSXG autorizaba pues “expresamente” a la Jefatura de Pontevedra de la Consellería de Sanidade o a personal de su dependencia en la que delegue para realizar la exhumación de los restos de los 7 sepultados. Tal exhumación ha de efectuarse “de día, con señalamiento previo de día y hora que ha de ser previamente comunicado a los familiares de las personas enterradas y, en todo caso, a los titulares de los panteones o sus parientes, de resultar distintos, debiendo dar cuenta a este tribunal de su resultado y de sus incidencias dentro de los quince días siguientes a su realización”.
Demolición en 2 meses
Según consta en el auto del TSXG del pasado 10 de noviembre, además de ordenar a la Xunta de Galicia que en 2 meses requiriese a los familiares para que retirasen los restos cadavéricos de sus seres queridos apercibiéndoles de que, de no hacerlo, en los 2 mesees siguientes lo haría Sanidade de modo que todos los traslados estuviesen ejecutados antes de los 6 meses de plazo -que expira en abril- la Sección Tercera de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Alto Tribunal gallego también indicaba que la demolición de los panteones debería ejecutarse “en el mes siguiente”, esto es, antes del próximo 10 de mayo.
Así las cosas, las familias -muy afectadas- afrontan la próxima exhumación de los restos mortales de sus seres queridos con “moito dolor”. Los sepultados en esos nichos fallecieron entre los años1982 y 2000. Sus restos mortales ocupan 7 de los 68 nichos sobre los que pesa la orden judicial de derribo. “Non temos o apoio de ninguén”, se lamentan sus familias, indicando que 5 de ellos fueron sepultados “legalmente” antes de que se anulase la licencia de ampliación del camposanto.