DANIEL FERNÁNDEZ - LALÍN
Más de 50.000 personas abarrotaron ayer los restaurantes y las viviendas particulares de Lalín para degustar un cocido en la cuadragésimo segunda edición de este cita gastronómica, que sufrió un pequeño retroceso de asistencia con respecto al pasado año, ya que por aquel entonces la organización cifró la concurrencia en 60.000.
Los actos estuvieron protagonizados por la actriz viguesa María Castro, que se convirtió en la tercera mujer que lee el pregón de la feria, y por el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo. Ambos llegaron juntos con el alcalde lalinense, Xosé Crespo, al consistorio poco antes del mediodía para que la intérprete firmase en el Libro de Honra y plasmase sus manos en cemento para la futura Avenida dos Pregoeiros. Posteriormente, y acompañados de otros comendadores, hicieron el tradicional recorrido hacia la feria para su inauguración, aunque en esta ocasión se varió el recorrido y se optó por llegar hasta los puestos por las calles Ramón Aller y Rosalía de Castro. Tras este acto protocolario, se inició la bajada hacia el Quilómetro Cero y ya se pudo comprobar que la asistencia iba a ser inferior a otras años, ya que no había excesivo tumulto en las aceras para observar a la comitiva.
Ya desde el palco, Crespo insistió en el cocido como imagen de marca para promocionar todo el concello lalinense y dio paso a Núñez Feijóo para presentar a la pregonera, admitiendo antes que en el futuro se corregirá la escasa nómina de mujeres en esta relación. El presidente de la Xunta, que estuvo acompañado por seis de sus conselleiros en clara señal del respaldo a la feria lalinense, admitió distendidamente los sufrimientos de los gallegos por ver a la actriz fuera de su tierra en manos de personajes como El Duque. Destacó su papel de gallega e hizo un juego de palabras para señalar que "Contigo en Galicia, hai paraíso".
A continuación, la actriz gallega desplegó todo su desparpajo y naturalidad para calificar de "privilexio" su inclusión en la nómina de pregoneros del Cocido, iniciada en 1969 por el escritor y ex director de FARO DE VIGO Álvaro Cunqueiro. Recordó las galas que presentó en la capital dezana y abogó por comercializar la venta del cocido lalinense a través de internet para repartir "este prato divino" por toda España sustituyendo incluso a los típicos regalos de empresa. Se postuló como una clienta habitual durante sus estancias de Madrid, ya que dijo sentir morriña de Vigo y Lugo, donde están sus orígenes familiares, y de Lalín, un lugar donde se siente tan querido que llegó a bromear que le disputaría la alcaldía a Crespo en las próximas elecciones. También apeló al plato lalinense para justificar la fuerza de Ramón Aller para construir el primer observatorio de Galicia, de Laxeiro y Colmeiro para sus obras de arte, de Loriga para su vuelo a Filipinas y para el crecimiento poblacional de Lalín, que pasó de los 300 habitantes de 1930 a los más de 21.000 que tiene en la actualidad. Finalmente, reveló que el secreto del cocido en su casa es el refrito de tomate y bromeó con la retirada del cocinero Ferrán Adriá esperando que no experimente con un plato que considera que debe permanecer "inmenso e rotundo per secula seculorum". Finalmente, y con cierta prisa ya que debía volver a Madrid para su función teatral vespertina, concluyó con unas rimas de un amigo dedicadas al cocido.