REDACCIÓN - AGOLADA
Una veintena de voluntario del colectivo ecologista Adega se desplazó ayer a la Eira da Xoana, en la parroquia agoladense de Ramil, para participar en un taller de construcción de cajas-nido para aves y otros animales insectívoros. La necesidad de estos refugios para asegura las poblaciones de murciélagos, ferreiros, caracoles de Quimper o incluso erizos viene dada por la tala masiva de árboles autóctonos o por plantaciones de los mismos, en los que no pueden introducirse los animales para hacer sus nidos o hibernar. Este sistema, según el coordinador de programas de educación ambiental de Adega, Ramsés Pérez, suele utilizarse en los monocultivos de varias zonas de Europa, pues las poblaciones de insectívoros mantienen a raya las plagas de los campos y sustituyen a los insecticidas.