REDACCIÓN - LALÍN
La organización agraria Xóvenes Agricultores considera "inaceptables" las modificaciones unilaterales que la empresa lechera Puleva impone a sus ganaderos en los pagos de la leche. Y es que la firma pretende añadir un nuevo retraso de 15 días en los abonos del producto, cuando los ganaderos ya están cobrando con una media de 30 días después de las entregas. Además de esta demora, Puleva les comunicó a los ganaderos que, si quieren seguir cobrando íntegramente en los plazos habituales, pueden recurrir a una línea de crédito abierta por la empresa, con el consiguiente coste financiero que acarrea para los productores.
Para el secretario general técnico de Xóvenes Agricultores, Juan Orozco, el anuncio de Puleva "non nos parece un comportamento razoabel e moito menos nestes momentos de crise no sector". Orozco, además, hace hincapié en que este nuevo retraso en los pagos por la leche en origen coincide con informaciones sobre la posible venta de Puleva a un grupo francés. "Aínda que respetamos as políticas empresariais e a súa libertade, nós non podemos deixar de sinalar que o sector lácteo nacional segue a perder peso e que marcas de relevo van ir a propietarios foráneos, sen que ninguén faga nada por evitalo", recuerda Orozco. Y es que Xóvenes Agricultores, al igual que otras organizaciones ganaderas, incide desde hace meses en la necesidad de reforzar el sector mediante la garantía de unos precios que cubran los costes de producción y aseguren la renta de las explotaciones.
La situación por la que atraviesa Puleva, que hace unos meses cerró su planta de Outeiro de Rei (Lugo) afecta también a las granjas dezanas, pues recoge producto de la cooperativa Cobideza (que ejercería así de primer comprador del producto en origen a sus socios) así como de varias explotaciones de Trasdeza, según apunta el secretario general de Xóvenes, Francisco Bello. El sindicalista apunta que el municipio trasdezano entrega a esta firma en torno a unos 25.000 litros diarios.