DANIEL FERNÁNDEZ - LALÍN
El Concello de Lalín y la empresa Sufi ya llevan mes y medio con sus negociaciones para la rescisión del contrato municipal de limpieza y recogida de basura desde que se acordara de mutuo acuerdo el pasado 11 de diciembre, pero por el momento no se vislumbra un acuerdo definitivo a causa de la tasación de los bienes y materiales de la firma que se incluirán en el próximo pliego de bases.
Según explicó el alcalde lalinense, Xosé Crespo, los técnicos municipales y los de la empresa están tratando de cerrar la ruptura del contrato. "Quedan uns flecos", apuntó, antes de concretar que el único escollo para firmar la despedida de Sufi radica en la tasación de los camiones de recogida, las barredoras o los contenedores, entre otros materiales inherentes al servicio que serán asumidos por la próxima concesionaria al igual que la plantilla de trabajadores.
"A valoración dos activos marca as diferenzas entre os nosos técnicos, que tiran para abaixo, e os da empresa, que queren obter a maior cantidade de cartos polas amortizacións destes bens. É unha loita de intereses lexítima", manifestó el regidor local. Crespo indicó que la labor de tasación es farragosa y que por ello no se ha podido cerrar en 45 días. Así, hubo que hacer un recuento exhaustivo de todos los materiales y mirar sus amortizaciones, pero también el estado de los bienes.
Aun así, y pese a que ya ha transcurrido mes y medio desde el anuncio de la ruptura del contrato, Crespo cree que las posturas se han aproximado y se encuentran "razoablemente cerquiña". En este punto, admitió que al principio de la negociación se encontraban bastante distanciadas.
El alcalde no quiso dar plazos sobre la rescisión definitiva con Sufi y la convocatoria y adjudicación del nuevo contrato, ya que una negociación de estas características puede alargarse en el tiempo o cerrarse en breve. En todo caso, se mostró confiado en que se pueda cumplir el plazo dado inicialmente, que apuntaba a que el pliego del servicio podría debatirse en pleno durante el primer trimestre del año. Eso sí, introdujo la puntilla de que se cumplirá con esta previsión si la negociación discurre como hasta la fecha y se sigue avanzado en las posturas. "Cumpriremos se non hai novidade", matizó el regidor.
Por otra parte, reconoció que los técnicos municipales no se centran exclusivamente en la rescisión del contrato de Sufi y en la valoración de sus activos, ya que paralelamente están trabajando en el nuevo pliego de bases. En principio, el concello lalinense no quería pagar más de un millón de euros anuales, aunque para ello deberá recortar algún que otro servicio de antaño dada la elevada superficie del ayuntamiento.