DANIEL FERNÁNDEZ - LALÍN
El Concello de Lalín remitió en la jornada de ayer un decreto a la entidad inmobiliaria Proinova, propietaria del solar anegado con una balsa de agua entre las calles Molinera y Loriga, para que en un plazo máximo de 24 horas inicie las obras y actuaciones necesarias para garantizar la seguridad y la estabilidad de las calles y de las aceras, así como de los edificios anexos. También le insta a proceder de inmediato a la limpieza interior de esa parcela.
Cabe señalar que el estado de ese solar, con acumulación de hasta 3 metros de agua y un total estado de abandono, ha provocado que los vecinos de los pisos anexos, tal y como adelantó FARO DE VIGO, se quejasen públicamente por los daños sufridos en sus viviendas y el temor a posibles desplomes por el efecto de erosión del agua.
En todo caso, el concejal de Urbanismo, Román Rodríguez, ya firmó el pasado jueves, el mismo día que se produjeron las quejas vecinales, un documento en el que advierte a la empresa de que las obras deberán estar concluidas en un plazo máximo de 15 días. También advierte de que en caso de incumplimiento será el concello el que procederá a la ejecución subsidiaria o bien recurrirá a la vía forzosa con la imposición de multas coercitivas con un importe de hasta 6.000 euros, reiterables hasta que se haga la intervención en la zona.
El concejal recordó que el proceso administrativo sobre la situación de este solar fue iniciado el pasado 4 de diciembre, después de que técnicos municipales constataran sus deficiencias al acumularse mucha agua que podría ocasionar filtraciones a edificios, calles y aceras.
El edil admitió que el deterioro de las aceras de la calle Molinera "resulta patente" y supone un problema para el tránsito de los viandantes y una mala imagen para esta concurrida zona próxima a la Praza de Abastos.
El decreto remitido a Proinova dispone que se debe sanear la construcción retirando el agua existentes, así como realizar obras para garantizar la estabilidad de las edificaciones colindantes y de las aceras afectadas con el propósito de evitar perjuicios. También se apunta que las instalaciones existentes no deben sufrir daños alguno, ya que cabe señalar que en este tiempo algunos pisos próximos han sufrido la entrada de agua, padeciendo deterioro en el suelo.
Cabe recordar que este solar fue adquirido en su día por la quebrada constructora Proinsa tras una costosa negociación con todos los propietarios de unos edificios antiguos de bajo y planta. Tras su suspensión de pagos, la parcela pasó a manos de Proinova, una inmobiliaria perteneciente a Caixanova, que había entrado en la operación con la firma lalinense. En el sitio, se proyectaba la nueva sucursal y un auditorio.