XAN SALGUEIRO - LALÍN
Las obras de reurbanización de la Avenida de Bos Aires, en Lalín, comenzarán después del Carnaval y concluirán durante el verano, de modo que estén listas para su inauguración en las fiestas de As Dores. Así lo indicó ayer el alcalde, José Crespo, que presentó el proyecto a los vecinos, acompañado por los concejales de Obras, Camilo González, y de Urbanismo, Román Rodríguez, y representantes de la firma R&G Proyectos. Asistió medio centenar de particulares, algunos de los cuales formularon sugerencias que ahora serán estudiadas por los técnicos. En cualquier caso, Crespo emplazó a los vecinos a formular sus reclamaciones al autor del proyecto, José Ramón Romero, o a Camilo González.
La obra ha sido adjudicada a la empresa Taboada y Ramos en 987.856 euros y su plazo de ejecución es de 90 días, aunque el regidor local dio por hecho que prácticamente se duplicaría ese tiempo, por lo que pidió paciencia a los afectados por las obras. “Vai haber molestias, pídovos tranquilidade”, rogó Crespo, que señaló para después de la Feira do Cocido y del Carnaval el inicio de los trabajos, “para non ter a rúa levantada e complicar aínda máis o tráfico nesas datas”. “Nuns catro meses debería estar acondicionada e no verán totalmente terminada para inaugurala polas festas”, añadió Crespo.
Firme hasta Catasós
La actuación contempla la mejora de la antigua carretera N-525, cedida por Fomento al concello, entre el cruce con la rúa F y A Cabreira, en Catasós, si bien el tramo no urbano, a partir de la rotonda de Feás, únicamente será objeto de la renovación del firme y de alguna farola. El 90% del presupuesto se destinará a la reforma del tramo urbano, la Avenida de Bos Aires, excepto el tramo inicial, entre las calles Pintor Laxeiro y F, que ya había sido objeto de remodelación hace unos años.
Los trabajos incluyen la separación de aguas fecales y pluviales y la reposición de todas las acometidas de agua. Dejará canalización subterránea para el tendido eléctrico, aunque Crespo advirtió que la introducción del cableado corresponde a Fenosa, igual que la retirada de la actual conducción aérea. Y quedarán también tubos para futuros servicios, como la fibra óptica u otros que pudieran surgir en el futuro. También se renovarán todas las farolas; las nuevas serán de ahorro energético, pues el concello pretende recortar el consumo del alumbrado público un 30% antes de 2013. El concello descarta el enterramiento de los contenedores de basura ante la mala experiencia de la calle B. “Enchárcanse e costa moito repoñelos”, dijo el alcalde, que, ante las quejas de los vecinos, sí se comprometió a estudiar sistemas de anclaje o isletas para evitar que los desplace el viento.
Cuatro tramos
El proyecto de Bos Aires se divide en cuatro tramos distintos, todos ellos con dos sentidos de circulación. El primero comprende desde la calle F hasta el cruce con Luis González Taboada, la zona popularmente conocida como A Cacharela. La calle llevaría aquí un tratamiento similar al del tramo ya reurbanizado, en cuanto a materiales, aceras y pavimentos. Los dos carriles de circulación tendrán 3,5 metros de ancho; habrá uno de 2 metros para estacionamiento en el margen derecho en sentido ascendente; y el resto lo ocuparán las aceras, que tendrán diferentes dimensiones según la anchura de la propia calle, que no es uniforme en todo su trazado. También irá equipado con arbolado y pequenas áreas de estancia.