ALFONSO LOÑO - LALÍN
Los comercios de electrodomésticos afrontan estos días una actividad frenética, desbordados por la demanda de decodificadores de TDT, y por centenares de peticiones de instalación de nuevas antenas para evitar que el apagón analógico los deje sin el electrodoméstico más preciado de sus casas. En algunas tiendas de la comarca incluso han llegado a agotarse las existencias de estos dispositivos, que se venden en los últimos días por centenares a los vecinos que han dejado para última hora la instalación de estos aparatos para ver la tele. Es que hoy es prácticamente impensable que en cada domicilio no haya, al menos, un par de estos aparatos, por lo que algunos usuarios incluso compran los reproductores para amigos, vecinos o conocidos para evitar que se puedan quedar sin ellos.
La práctica totalidad de la decena de establecimientos consultados en la comarca coincide en señalar que la avalancha de clientes llegó en los últimos diez días o una semana. El perfil del comprador, aunque varía en función de su edad o sus conocimientos en el manejo de los aparatos electrónicos, se ajusta al de usuario que reclama al vendedor toda la información sobre este proceso. "¿En qué consiste el apagón? ¿Tengo que tirar el televisor viejo? ¿Debo instalar una antena parabólica?, son alguna de las preguntas con la que se encuentran los comerciantes. De hecho, la mayoría de las tiendas suele programar en sus establecimientos los aparatos para que el cliente llegue a su casa y sólo tenga que conectarlo a su televisor y a la red eléctrica. "Esto es una cosa de locos, en nuestra tienda tenemos a dos personas sólo para programar los TDT con el cliente delante para que vea como funciona", comenta la vendedora de un comercio lalinense.
Los establecimientos de Lalín, Silleda y Vila de Cruces consultados señalan que en los últimos días han vendido una media de 200 descodificadores y reconocen que un segmento de la población desconoce cómo ha de instalarlo en sus casas. "Realmente tenemos que informarles sobre todo el proceso o incluso decirles cuáles son las posibles zonas que todavía están sin cobertura", dice el responsable de una tienda de Lalín. Otros clientes vuelven a los comercios reprochando que los aparatos están estropeados; algo que provoca que los técnicos los acaben acompañando a sus domicilios para colocar el TDT en cada uno de los televisores y mostrarles así que no los habían instalado o programado correctamente.
Más televisores
Los precios de estos aparatos oscilan entre los 19 y los 60 euros, en función de la marca o el modelo que prefiera el cliente. Suele ser el vendedor el que aconseje a los clientes que se decanten por uno u otro en función de sus necesidades.
Pero además de la colocación de estos aparatos, los comercios indican que muchos usuarios todavía no han "orientado las antenas correctamente, por lo que ni con el TDT podrán ver la televisión bien". Esto supone que tengan tal cantidad de peticiones de instalación de nuevos repetidores o reorientarlos, que no sean capaces de atender la demanda. Además, el temporal y las lluvias de los últimos días han impedido a los instaladores realizar su trabajo, cuando está previsto que el lunes comience de forma progresiva el apagón analógico en la comarca. Los decodificadores seguirán vendiéndose semanas después, pese a que una parte importante de los vecinos ya se han preocupado de tenerlos en sus casas.
La conversión del sistema analógico también ha propiciado un incremento en las ventas de los televisores que tienen integrado el TDT. Algunos clientes que tienen aparatos muy antiguos se han decantado por unos nuevos, aunque buscando los que combinen un precio ajustado con unas buenas prestaciones. En las tiendas se pueden ver televisores encendidos con un decodificador para explicar a los clientes su instalación.