SALOMÉ SOUTELO - LALÍN
Las comarcas de Deza y Tabeirós-Montes contarán con 30 delegados en el congreso nacional que Unións Agrarias celebrará los días 18 y 19 de febrero. La destacada representación de la zona se debe a que en la misma existen unos 1.000 afiliados al sindicato, convirtiéndose con Cuntis o la Terra Cha en las áreas de mayor impronta de Unións Agrarias. Para escoger a estos delegados, Unións realizará un congreso previo comarcal el día 29 de este mes.
El comité comarcal celebró ayer en la sede de UGT –el sindicato en que, por otra parte, se fundó Unións hace 25 años– un encuentro para afrontar esta cuestión así como el resultado del encuentro que mantuvo el sector el pasado 29 de diciembre con el presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. Al mismo acudió el secretario xeral de Unións, Roberto García, como único representante del sector en Galicia. García apuntó que en el cónclave se le pidió a Zapatero que aproveche su turno de presidencia de la Unión Europea para “replantexar o tema dos prezos do leite e deseñar unha política agraria para despois do 2015”, cuando desaparezca el sistema de cuotas en la producción de leche. García insiste en que dicha política debe tener en cuenta el papel del agricultor y del ganadero como gestores del territorio –también del forestal– y como productores de alimentos de calidad. Por eso, es preciso que la UE “sexa coherente” y, si exige una serie de requisitos para los productores comunitarios, haga lo mismo con los alimentos de terceros países, “aos que nin se lles esixe o 10% desas condicións”, apunta García.
Contratos homologados
El representante también insta a que esta oportunidad sirva para reforzar el papel de los sindicatos como negociadores del precio de los productos agrarios. “Os sindicatos somos imprescindibles, a pesar de que o Tribunal da Defensa da Competencia cuestiona esta legalidade”. En este punto, el sindicato recuerda el papel de estas organizaciones para lograr el acuerdo del sector firmado en Madrid en julio y cuyo fruto fueron los contratos homologados, “que agardemos que continúen en 2010 e que se transformen en contratos non trimestrais, senón que garanticen un prezo para toda a campaña”, aunque éste se revise cada tres o seis meses.
Por último, García demanda la necesidad de impulsar un desarrollo rural “centrado nos gandeiros e agricultores, que si teñen un labor ambiental e de fixación de poboación, en lugar desas casas de turismo rural ás que se lles deu subvencións e que sempre están pechadas”.