REDACCIÓN - LALÍN/A ESTRADA
El temporal de frío que desde el martes se cierne sobre la comarca está dificultando la circulación en varias carreteras de las comarcas de Deza y Tabeirós-Montes. A pesar de que las nevadas fueron, ayer, menos intensas de lo que se preveía desde los servicios meteorológicos, el manto blanco sí cubrió las zonas más altas como el Monte Faro en Rodeiro o la Serra do Candán en Forcarei, convirtiéndose así en la primera nevada del año.
Fueron otros fenómenos meteorológicos como la helada, el granizo o el aguanieve los que complicaron la circulación. Así, el servicio de emergencias 112 recibió numerosas llamadas alertando de la presencia de placas de hielo en la carretera PO-212, que une Agolada y Rodeiro. En este municipio se produjo, además, una salida de vía en la PO-533 a su paso por el casco urbano, que se saldó sin heridos. El concello rodeirense, dada su proximidad al Monte Faro y su predisposición a las inclemencias del tiempo, también precisó durante este temporal de la intervención del operativo de la Diputación para esparcir sal en la carretera EP-7001, que comunica con la localidad ourensana de Oseira. También en Rodeiro, un destacamento de Tráfico vigiló de forma continuada el estado de la carretera que conduce al Monte Faro.
Fue necesaria también una actuación similar de las brigadas provinciales en la vía de acceso al Monasterio de Carboeiro, ocupada por un desprendimiento de tierra, algo que está siendo habitual en esta vía en el último mes debido a las últimas lluvias. Desde Año Nuevo la entidad provincial está movilizando a más de 80 personas para vigilar el buen estado de las carreteras de su titularidad, registrando ya un total de 13 incidencias.
En los cascos urbanos fue frecuente que a lo largo del día se produjesen nevadas que, debido al viento y a las lluvias posteriores, no llegaron a cuajar. Los primeros copos cayeron en Lalín en torno al mediodía, después de una mañana que amaneció descubierta aunque con una intensa sensación de frío y que no hacía presagiar la llegada de los copos. No era para menos, puesto que los termómetros de la capital dezana marcaron ayer de máxima 3 grados y de mínima otros tantos, pero bajo cero.
Idéntica situación se vivió en los demás municipios de la comarca, donde las alternancias entre nubes y claros impidió que la nieve cuajase. De hecho Dozón, que comparte con Rodeiro frecuentes estampas de nevadas, tampoco llegó a teñirse de blanco y a primeras horas de la noche permanecían tan sólo algunos copos sobre el asfalto, sin suponer un problema para el tráfico de la N-525 ni de la AP-53. Cabe apuntar que este municipio carece de maquinaria para la retirada de nieve, por lo que depende en su totalidad de los servicios de Conservación de Carreteras.
De cualquier modo, Deza estaba ayer, y seguirá hoy, bajo alerta amarilla. Los servicios municipales de Protección Civil no registraron, pese a la amenaza, ningún incidente de relevancia, aunque se mantienen a la espera de actuar hoy para esparcir sal en las principales vías de circulación y en los accesos a edificios públicos.
Las bajas temperaturas, que se prolongarán durante todo el fin de semana, también produjeron algún que otro chubasco de aguanieve en A Estrada, convirtiéndose en todo un hecho insólito para los vecinos. También a mediodía cayeron algunos copos sobre el casco urbano del municipio y en varias parroquias próximas, así como en el concello de Cerdedo, donde fue precisa la intervención de Protección Civil para eliminar placas de hielo. La situación, al igual que en Deza, tampoco produjo incidentes en el tráfico.
Este temporal de frío ártico es el segundo que se cierne sobre la zona en menos de un mes, puesto que a mediados de diciembre el bajón de las temperaturas también produjo, entonces, intensas nevadas en la capital dezana, que también se acompañaron de heladas. Cabe recordar que, en esta ocasión, el mal tiempo está siendo común a toda Europa.