ALFONSO LOÑO / VILA DE CRUCES
La oposición de Vila de Cruces reprueba la escasa inversión que prevén los presupuestos municipales para 2010, que el gobierno local sacará adelante en el pleno del próximo miércoles. PSOE y BNG sostienen que en una cuenta de poco más de 3,1 millones de euros solamente se consignan 230.000 para actuaciones promovidas por el concello; algo que consideran "insuficiente" para un ayuntamiento de estas características. Socialistas y nacionalistas culpan al gobierno local de falta de previsión por pretender aprobar unas cuentas en las que la mayor parte de los fondos se destinarán a pagar las nóminas del personal y a mantener los servicios básicos.
El edil del PSOE Bruno Vila, estima que la rebaja de más de un millón de euros, con respecto a este año, se debe a que el ejecutivo "inflou as contas" en los últimos años y recuerda que se incluyeron préstamos de 600.000 euros para la compra de terrenos del polígono agroforestal o para la realización de actuaciones en el rural.
Vila y el portavoz del BNG, Xoán Blanco, niegan que el descenso de la cuenta se deba básicamente a un recorte en la participación de los tributos del Estado y culpan al alcalde, Jesús Otero, de ser incapaz de "xestionar investimentos cos gobernos amigos da Xunta e a Deputación". "É unha mágoa que nos anos de bonanza económica non se xenerara riqueza", dice Vila, quien destaca que en los presupuestos no aparecen actuaciones previstas por el ejecutivo presidido por Núñez Feijóo.
El nacionalista incluso desmiente que la aportación del Estado mengue en 400.000 euros anuales como indicó el alcalde y advierte que en esta cantidad se contemplan también ingresos de las administraciones provincial y autonómica. En este contexto, Blanco admite que este ayuntamiento debe soportar una crisis económica que también afecta a las administraciones locales, pero cree que Cruces cuenta con una plantilla de personal que no se ajusta a la realidad del municipio. Así, demanda a Otero un recorte en el cuadro de personal de confianza "con secretarios de secretarios" e incluso propone que el mandatario se rebaje su salario.
Finalmente, PSOE y BNG celebran que el alcalde decidiese amortizar la polémica plaza de técnico de cultura.