XAN SALGUEIRO / LALÍN
La firma lalinense Industrias González abrió ayer la negociación de un ERE (Expediente de Regulación de Empleo) para 64 de sus 85 empleados. La duración propuesta es de ocho meses, mediante el establecimiento de dos grupos rotatorios de cuatro meses cada uno. Es decir, un grupo de 32 personas trabajaría durante un mes y al siguiente iría al paro y le relevaría el otro, y así hasta completar cuatro meses de labor por cada grupo.
La compañía celebró ayer la primera reunión con el comité de empresa, en el que tienen representación Comisiones Obreras, CIG y UGT. En ella se dio a conocer el plan de viabilidad y las condiciones del ERE a delegados de personal y miembros de los sindicatos. A partir de ahora, empresa y trabajadores abren un período de negociación que tendrá su segundo capítulo el próximo miércoles, con otra reunión. La ley establece que este proceso negociador deberá terminar en el plazo de 30 días hábiles, si bien es prorrogable en determinados casos.
Los sindicatos convocaron ya la pasada semana una asamblea con la plantilla para explicarle en qué consiste el ERE y conocer su visión de la situación de la empresa. Pero la de ayer fue la primera toma de contacto oficial con la dirección de Industrias González, que les entregó la documentación del ERE presentada en la Consellería de Traballo y su plan de viabilidad. Como punto de partida, las centrales sindicales consideran excesiva la exclusión de 26 empleados y abogan por ampliar el expediente a más trabajadores. "Entendemos que hai postos intocables, pero moitos menos dos que eles queren", declaraba un representante laboral tras la reunión. En este sentido, estudiarán la posibilidad de incorporar al ERE a técnicos y responsables de área, entre los que están empleados que buscan obras o realizan proyectos.
Completar la prestación por desempleo hasta el 100% del salario para los operarios durante el mes que van al paro –el Inem les abona el 70% de la nómina– y respetar las vacaciones y las pagas extras son otras reivindicaciones que dejaron encima de la mesa las organizaciones sindicales. En el primer caso, arguyen que otras empresas dezanas han asumido el pago de hasta el 25% de la nómina a los obreros cuando van al paro, lo que, unido a la prestación por desempleo, les permite mantener casi íntegro su sueldo. La dirección de la firma deberá responder a las peticiones del comité de empresa en la próxima reunión del día 30.