REDACCIÓN / VILA DE CRUCES
El Concello de Vila de Cruces manejará para 2010 un presupuesto de 3.161.084 euros después de rebajar en más de un millón sus cuentas con respecto a este año. La propuesta será debatida el día 30 en pleno y supone un elevado recorte a las cuentas municipales para el próximo año, que dejarán al ayuntamiento con un escaso margen inversor y a expensas de los ingresos que pueda percibir de otras administraciones.
El alcalde, Jesús Otero, atribuye este descenso a una "radical" bajada en las aportaciones por tributos del Estado, que suponen unos 400.000 euros anuales. "Imos estar con cifras propias de hai uns dez anos e así non se da aguantado esta situación", lamenta el regidor. Pero además de este déficit, el concello deberá afrontar un año sin apenas ingresos del Impuesto de Construcciones Instalaciones y Obras (ICIO), para el que el gobierno solamente consigna 17.000 euros; la misma cantidad que este año, teniendo en cuenta que el sector de la construcción no registró más movimiento que las licencias para pequeñas edificaciones en el rural. El recorte también afecta a los ingresos que percibe por la actividad del embalse de Portodemouros [pendiente de un fallo judicial], una vez que Otero estima en 40.000 euros los fondos, cuando anteriormente conseguía 100.000 más. Para el próximo año se prevé que Cruces tenga que compartir estos beneficios con los municipios de Agolada, Santiso y Arzúa.
El ejecutivo también ha decidido amortizar dos plazas de administrativo y una de técnico de cultura por carecer de fondos para asumir estos contratos y teniendo en cuenta además que deberá asumir una subida salarial de la plantilla del 0,3%.
Inversión
En el capítulo de gastos cabe destacar que, del total del presupuesto, más de 2,5 millones se destinarán a cubrir el personal y el gasto corriente y servicios, por lo que las inversiones reales serán solamente de 236.000 euros. En este sentido, el mandatario apuesta por "contar con investimentos financiados ao cento por cento por outras administracións" para evitar la consignación de fondos propios. Valora que la deuda viva sea de 1,17 millones y que el plan de saneamiento iniciado acabe provocando un ahorro neto positivo.