ALFONSO LOÑO / VILA DE CRUCES
La X Feira do Galo de Nadal de Vila de Cruces agotó en la mañana ayer sus existencias en poco más de dos horas con más de 300 ejemplares vendidos en la plaza de abastos. Pese a que a antes de que se abriese el mercado, a las 10.00 horas, ya se habían comercializado otro centenar, los criadores se quedaron sin existencias; algo que prueba la demanda de este producto. Restaurantes y particulares de localidades gallegas como Pontevedra, A Coruña, Bueu, además de Euskadi, Cataluña o Madrid son algunos de las zonas desde donde se reclama este producto criado por la asociación O Agro en régimen de pastoreo y alimentado solamente con cereales.
La fría mañana y el hecho de que el lunes se vendiesen en los domicilios otros dos centenares de gallos hacía pensar que el mercado no tendría la dimensión aguardada, aunque finalmente no fue así. Vecinos de la comarca o particulares de ciudades como Ourense o Vigo se acercaron hasta la plaza para llevarse a sus casas un producto que se cotiza a entre 10 y 11 euros, en función de si es de la denominación Galiña de Mos o un cruce. Los ejemplares vendidos ayer, y sacrificados la víspera, tendían un peso medio de unos 4 kilogramos con una cotización cercana a los 45 euros por pieza.
Ya al mediodía comenzó la tradicional degustación gratuita de este plato, cuya fiesta del mes de junio figura en la Red Europea de Patrimonio Gastronómico. La cocinera de la parroquia de Sabrexo Lola Pallares fue la encargada de elaborar los ocho gallos guisados que se sirvieron, acompañados de pan y vino. El alcalde, Jesús Otero, compartió espacio con los vendedores durante parte de la jornada y mostró su satisfacción por el volumen de ventas.