A.CELA/X.SALGUEIRO / FORCAREI/LALÍN
José Diéguez se presenta orgulloso como el campeón del dominó en el Concello de Forcarei. "A lotería é sorte; o dominó é saber", bromea. Después de demostrar en sucesivos campeonatos su buena racha en este juego de mesa, en la mañana de ayer este forcaricense se convirtió en un generoso Papá Noel para algunos habitantes de este municipio del norte de Pontevedra al repartir un millón de euros entre una veintena de vecinos. Este ciudadano compró por internet a una administración de lotería de Barcelona 20 décimos del número 10.104, el mismo que salió del bombo agraciado con el tercer premio en el Sorteo Extraordinario de Navidad.
Rodeado de amigos en el Bar Victoria de Forcarei –el nombre del establecimiento hace honor a su suerte, pues sus propietarios también tienen un boleto premiado–, Diéguez explica que decidió repartir los décimos entre amigos y compañeros en sus partidas de dominó. A cada uno de ellos el azar les regaló 50.000 euros. Este forcaricense se enteró de que su número había logrado el tercer premio directamente por televisión. "Tan pronto o cantaron xa sabía que me tocara", afirma. En ese mismo instante comenzó a telefonear a quienes había entregado el billete. La alegría empezó a correr a galope tendido por las calles de Forcarei.
No era la primera vez que Diéguez compraba lotería de Navidad a través de internet. Este empresario (regenta la firma Dietri S.L, especializada en ropa deportiva y laboral) había adquirido el año pasado décimos a Sevilla. En esta ocasión se decantó por una administración de Las Ramblas de Barcelona –Lotería Valdés–, después de haber sido testigo en una ocasión de las colas que se formaban ante su puerta buscando arrancar una sonrisa a la suerte. "Gustoume. E elexín ben", reflexionaba ayer en voz alta mientras su teléfono no dejaba de sonar.
Fueron muchos los que preguntaron a este vecino de Forcarei por qué escogió el 10.104 que acabó sembrando tanta alegría en el municipio. Relata que se decidió por este número porque coincide con el que se le asignó cuando hizo el servicio militar. Resolvió quedarse con dos décimos y repartir los 18 restantes entre amigos y conocidos, cuyos nombres evitó desvelar por respeto a su intimidad. "Quedou todo por aquí, por Forcarei", repetía.
A medida que este agraciado narraba su feliz historia, la puerta del Restaurante Victoria no dejaba de abrirse para recibir a nuevos forcaricenses deseosos de compartir la felicidad de quienes tenían o tuvieron en su bolsillo el 10.104. En apenas 10 minutos 4 premiados se congregaron en el establecimiento, donde los brindis y la alegría pintaron una de esas míticas estampas que deja el 22 de diciembre.
Cuando se le pregunta qué hará con los 100.000 euros que logró en el sorteo, Diéguez responde de inmediato: "Deixareillo aos fillos". La respuesta deja entrever pronto su sentido del humor, ya que rápidamente sus amigos aclaran que no tiene hijos. Descarta por su actual situación emprender un viaje, pero reconoce que esta suma es toda una ayuda. Antes de despedirse, y mientras el vino y el jamón ruedan por todo el bar, la persona que ayer repartió nada menos que un millón de euros en Forcarei propone una nueva cita para el sorteo de Reyes. Asegura que se tomará su tiempo para pensar la combinación. Los números de la mili le dieron suerte. Tendrá que seguir tentándola.