REDACCIÓN - LALÍN
Las empresas lalinenses Metalúrgica del Deza (Metaldeza) e Ibber, ambas pertenecientes al grupo Aurela, están tomando parte de la construcción del puente del Tren de Alta Velocidad (TAV) gallego que unirá las localidades de Rianxo y Catoira. Cabe recordar que esta actuación ha sido adjudicada a una UTE donde participan algunas de las principales empresas estatales del sector de las infraestructuras. Entre las mismas se encontrará Metaldeza, que construirá una parte de las estructuras metálicas del puente.
Este paso cuenta con una longitud de 1.620 metros y cuenta con tres vanos principales de 225, 240 y 225 metros de luz, lo que supone un récord en este tipo de infraestructuras.
La firma lalinense será la responsable de la construcción de la plataforma y puente de acceso a las zonas en las cuales se construirán las bases de las pilas de la infraestructura. Cabe señalar que ese entramado, que pretende ejecutarse en un plazo de seis meses, tendrá un peso aproximado de 2.500 toneladas.
Por su parte, la firma Ibber, que es la de creación más reciente dentro del grupo empresarial lalinense, se encargará de la realización del modelado en tres dimensiones, el despiece y los planos de fabricación del citado puente.
De este modo, Metaldeza, nacida hace 22 años, se consolida como un referente en el sector metalúrgico, ya que dispone de una capacidad de producción de 11.000 toneladas anuales y cuenta con una plantilla muy amplia, especialmente en el apartado de desarrollo y gestión de proyectos. La firma ha trabajado con compañías como Acciona, FCC, Ferrovial, Sacyr, Iberdrola, Navantia o Barreras, entre otras. Por su parte, Ibber controla, además de su sede en Lalín, una delegación que cubre Castilla y León, Asturias y Cantabria, pero en breve va a seguir con su expansión y va a inaugurar una nueva oficina en Madrid para atender a esta comunidad y a Castilla-La Mancha.