DANIEL FERNÁNDEZ - LALÍN
El BNG de Lalín cursó ayer una moción en la que minimiza el impacto de la congelación de las tarifas de peaje de la autopista AP-53 para el próximo año y exige una inmediata rebaja de las mismas para 2010. En este sentido, los nacionalistas aseguran que el estancamiento de las tasas no es plausible tras acumularse una subida de más del 41% en los últimos cinco años y dado el actual contexto de fuerte crisis económica. "Manter estes prezos, que desde sempre consideramos desmesurados e abusivos, fan imposible para a maioría da cidadanía o seu uso cotiá", señaló la formación.
Por ello, en la moción presentada se piden algunas medidas que puedan paliar el actual precio y que pasan por demandar al Ministerio de Fomento y a la Xunta que acuerden el traspaso del vial y que sea el propio departamento estatal el que asuma el coste económico de la supresión del peaje. Asimismo, los nacionalistas plantean un tercer punto, que sería la ejecución, por parte de Fomento, de las obras anunciadas y pendientes de la carretera N-525 desde Lalín hasta Ponte Ulla. En este sentido, el Bloque calificó la nacional como una vía obsoleta que no responde a las necesidades de los usuarios, ya que tiene continuas limitaciones de velocidad y carece de carriles para vehículos lentos. Por ello, solicitan que se acometa el proyecto, que se encuentra paralizado hace meses, y que consiste en mejoras de las intersecciones y dotación de más carriles.
El BNG también ejemplificó el excesivo precio de la AP-53 con su escasa utilización, especialmente en comparación con el tramo gratuito entre el Alto de Santo Domingo y Ourense. Cabe señalar que la comunicación con Santiago estableció su récord en casi 6.900 vehículos diarios mientras que hacia la capital de As Burgas llegan cerca de 9.000 por jornada.
Los nacionalistas fueron especialmente críticos con el Ministerio de Fomento al recordar que en los últimos diez años el Gobierno central puso en marcha una decena de actuaciones para liberalizar o rebajar el peaje de autopistas sin que ninguna se destinara a la AP-53 pese a su elevado precio. Al respecto, comentaron que el departamento estatal sigue sin mover pieza pese a que contó con la colaboración de 60 millones de euros de la Xunta para construir el vial.