DANIEL FERNÁNDEZ / LALÍN
La junta local de seguridad de Lalín se celebró ayer con un resultado satisfactorio para el Concello, ya que el subdelegado del Gobierno, Delfín Fernández, se comprometió a gestionar una respuesta ágil a corto plazo para mejorar la seguridad viaria en la calle Areal, que es propiedad del Ministerio de Fomento y que padece unos elevados índices de siniestralidad. Al respecto, el alcalde lalinense, Xosé Crespo, siempre muy crítico con Fernández, agradeció su implicación en este asunto y que incluso gestionara en el medio de la reunión una visita del jefe provincial de Carreteras a Lalín.
En este próximo encuentro, el responsable estatal examinará la zona y explicará a los técnicos municipales las obras que pueden acometer y que pasarán por unos lomos de burro en el paso de peatones y la colocación de señalización vertical luminosa. En todo caso, y antes de que llegue la mejora, el alcalde está dispuesto a actuar sobre esa calle y va a solicitar la cesión quincenal de un radar de velocidad a la Guardia Civil para multar a los conductores que circulen a gran velocidad por esa vía urbana.
Otra de las principales novedades de la junta de seguridad radicó en el compromiso de Fernández de gestionar, a medio plazo, una entrevista en Pontevedra entre Carreteras y representantes municipales para la cesión en favor del concello de la citada calle Areal y de la rúa Ponte antes de que se construya la circunvalación exterior de Lalín 2000 a Goiás, que hasta la fecha era la única posibilidad que garantizaba el traspaso. "Parecía que a única posibilidade pasaba pola circunvalación, pero agora poderíase adiantar", proclamó satisfecho Crespo.
El subdelegado del Gobierno señaló que es lógica la cesión de esas calles, pero advirtió de que el principal problema radica en la partida que Fomento debería dar a la administración local por asumir la carga del mantenimiento, ya que la crisis provoca que los escasos fondos se dediquen a grandes infraestructuras. No obstante, se podría pactar la renuncia del concello al dinero correspondiente o un pago aplazado del mismo.
El DNI y el carné de conducir, restringidos por la falta de fondos
La reposición del servicio de expedición del DNI o la llegada de los exámenes de conducir a Lalín se encuentran en diferente situación, según el subdelegado del Gobierno, aunque ninguno de los dos servicios llegará por el momento a la capital dezana por la restricción de fondos del Estado derivada de la crisis económica.
Delfín Fernández excusó su responsabilidad en la recuperación del servicio del DNI, ya que señaló que la misma es técnica y corresponde a la comisaría provincial. Señaló que la provincia carece de personal de segunda actividad, que era el que prestaba esta labor, y añadió que la complejidad técnica del nuevo DNI electrónico también dificulta la recuperación de esta unidad móvil por el material que se debería trasladar para atender a los vecinos. Eso sí, dejó claro que cualquier persona impedida podrá solicitar el desplazamiento del equipo. "Non estou en condicións de anunciar a reposición do servizo, pero como responsable político non renuncio a que veña polas características do envellecemento e dispersión de Lalín", manifestó Fernández.
En cuanto a los exámenes de conducir, Fernández recordó que la petición está en fase de estudio por parte de la Dirección General de Tráfico (DGT) y se mostró convencido de que si el servicio no se ha implantado hasta la fecha se debe a las "contraccións orzamentarias pola crise, que seguro que inflúen".