SALOMÉ SOUTELO / LALÍN
"A xente espera a mercar ata o día 22 ou 23, e iso que este ano adoita escasear a mercadoría". Así de claro explicaban ayer sus ventas los resposanbles de la Carnicería Luis Otero, uno de los puestos de la Plaza de Abastos que ayer registraba un gran trajín de público, pero no así de compradores. Y es que la crisis afecta a los bolsillos, pero también a la oferta, y de ahí que los clientes no se apuren en comprar ni cordero ni otros manjares navideños como vieiras o almejas. El primero tiene un precio de 9 euros por kilo, muy similar al de años anteriores, y lo normal es que se adquieran piezas de, como máximo 7 kilos. Ni siquiera la carencia de esta carne durante las presentes fechas anima a los compradores a apurar su encargo,
Tampoco lo hacen los amantes del marisco, según señalan desde la Pescadería Gómez. Este despacho está registrando menos encargos que otros años y, por lo visto, los dezanos tampoco gustan de comprar marisco en noviembre por aquello de pagar menos porque la diferencia entre adquirir productos del mar en noviembre o a un día de la Nochebuena puede ser de dos euros el kilo. El puesto vende ofrece desde vieiras a 10 euros el kilo hasta almejas que, según su especie, oscilan entre los 12 y los 15. Pero es que además, en las mesas dezanas también se servirá merluza a lo largo de las fiestas que están a punto de empezar.
La escasez de ventas de carne y mariscos contrastaba con la gran afluencia de compradores en el puesto de bacalao, sobre todo porque su vendedor, Félix López, visita la capital dezana sólo en los dos días de feria. El precio del producto puede ser de 13 o de 15 euros por kilo, ligeramente inferior al que tenía hace unos meses y que se redujo por mor de la crisis. El matrimonio responsable del puesto es un fijo de la feria lalinense desde hace 25 años y ayer, además de alabar las virtudes de este pescado –tiene, entre otros, vitamina B y potasio–, alertaban de la venta de sucedáneos a precios tan sospechosos como siete euros por dos kilos, lo que hace dudar de su calidad. No nota la crisis, al parecer, la venta del bacalao "del bueno" que en la feria lalinense registra excelentes ventas durante todo el año.