DANIEL FERNÁNDEZ - LALÍN
Los administradores concursales y los sindicatos de Géneros de Punto Montoto han vuelto a reabrir sus divergencias en el arranque de la semana a raíz del pago de la última nómina, que data del mes de noviembre.
Según revelaron las centrales, los actuales rectores de la textil lalinense disponen de una cantidad económica limitada para los próximos pagos y tienen la intención de cumplir en primera instancia con ciertas facturas de proveedores y sólo posteriormente afrontar los salarios de la plantilla, que sigue conformada por 240 personas a la espera de que el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) acordado se ponga en marcha y provoque 111 despidos.
No obstante, la cantidad restante de la que disponen los administradores no llegaría para cumplir con la totalidad de las nóminas de noviembre de los empleados, por lo que proponen un pago porcentual y afrontar el resto algunos días después, cuando lleguen los fondos de la Xunta tras clarificarse la situación concursal de Montoto.
Ante estas pretensiones, la CIG ha puesto el grito en el cielo por la "insensibilidade" de los administradores, y más a las puertas de las fiestas navideñas con todos los gestos de "xenerosidade" que ha tenido la plantilla. Por ello, mañana se celebrará una reunión del comité de empresa que se prevé conflictiva, ya que los sindicatos pretenden hacer valer el derecho de la plantilla a cobrar de inmediato y de modo íntegro su salario de noviembre mientras que los administradores optan por cumplir las órdenes de devengo.
De este modo, la tensión sigue en Montoto a pocos días de que todo el proceso concursal, laboral y de futuro quede concluido se supone que con la continuidad de la empresa por los apoyos económicos que le ha prestado la Xunta. En todo caso, la última palabra la tienen las entidades bancarias, que tienen que adherirse al convenio de acreedores aceptando una quita del 30% en sus deudas y además deben aportar la financiación necesaria para poner en marcha el plan de viabilidad. Sobre todo el retraso en el proceso, cifrado ya en mes y medio, la CIG culpa a la Xunta, que "enganou a todo o mundo porque dixo que estaba arranxado hai meses.