ALFONSO LOÑO - SILLEDA
El agua dio este año una tregua a la fiesta de Santa Eulalia, trasladada del día 10 al sábado para favorecer la afluencia de los vecinos, que respondieron a los actos organizados ayer por la asociación que lleva el nombre de la patrona de la localidad.
El colectivo abrió la jornada al mediodía con un pasacalles de la Banda de Música Municipal de Silleda que partió de las inmediaciones de la casa consistorial. Los residentes estuvieron acompañados en los solemnes actos matinales de ediles como las socialistas Paula Fernández Pena y Dolores García, además del representante del BNG Matías Rodríguez da Torre. Pese a que la asociación había cursado invitaciones al resto de la corporación a través de la alcaldesa, durante la mañana ni Ofelia Rey ni ninguno de los concejales del ejecutivo se dejaron ver por las calles de Silleda.
Ya a partir de las 20.30 horas dio comienzo en la Praza da Feira Vella una cena de confraternidad en la que Olaia ofreció un menú a base de churrasco, empanadas, chorizos, rosca y queimada, a la que acudieron algo más de 300 personas. La buena climatología propició que la carpa instalada en este recinto se llenase de vecinos, que culminaron la celebración con una animada verbena, amenizada por la cantante local Meritxell. El concello colaboró con la instalación del palco y el suministro eléctrico.