XAN SALGUEIRO - LALÍN
El grupo municipal del BNG de Lalín ha presentado un recurso contra la modificación de las ordenanzas fiscales reguladoras del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) y de las tasas por celebración de matrimonios civiles y aprovechamientos de la vía pública con cajeros automáticos. La formación nacionalista pide que se anule el acuerdo plenario del 29 de octubre y se adopte uno nuevo que contemple rebajas del IBI o contribución, la supresión de la nueva tasa por bodas y el encarecimiento de la que se va a cobrar a las entidades bancarias por sus cajeros.
La ponencia de valores para la aplicación del tipo impositivo de la contribución se modificó en el año 2003, de tal modo que los recibos de los propietarios de bienes inmuebles aumentarán más de l30% en diez años. El gravamen que se aplica a los bienes de naturaleza urbana está fijado en el 0,44%, un tipo impositivo "cun claro afán recadatorio por parte do PP", denuncia el portavoz nacionalista, Francisco Vilariño. Por eso, dada la actual "grave crise económica" general, su grupo solicita que se rebaje en un 0,04% el tipo impositivo y se deje en el 0,40%.
Del mismo modo, Vilariño propone una bonificación del 2,5% de la cuota a favor de quienes domicilien sus recibos en una entidad financiera. Y, también en relación con el IBI, demanda una reducción del valor de la ponencia en las calles en donde existe una devaluación manifiesta de los bienes inmuebles a causa de las actividades que se desarrollen en ellas.
El Bloque se opone a la creación de una tasa por servicios asociados a matrimonios civiles en dependencias municipales, por lo que en su recurso –presentado en la última jornada del período de alegaciones, que expiraba ayer– pide su anulación. Alega que el gasto municipal es "practicamente inexistente", por lo que no justifica la creación de la misma. "Supón claramente unha medida desesperada do goberno local para aumentar a recadación e gravar aínda máis aos nosos veciños", manifiestan los concejales nacionalistas.
En cambio, la formación que lidera Vilariño no sólo es partidaria de establecer una tasa por aprovechamiento especial de la vía pública con cajeros automáticos, sino que pide que se reconsidere al alza. El ejecutivo municipal ha establecido una cuantía anual de 250 euros, pero el BNG solicita su elevación hasta los 1.000 euros "dado os suxeitos impositivos aos que se grava", bancos y cajas de ahorros. "Do contrario, unha vez máis, o goberno estará beneficiando a un sector como a banca fronte á maioría social dos nosos veciños", argumenta en su alegación. El Bloque, que ya había votado en contra en el pleno, basa su recurso en "criterios de equidade e maior xustiza impositiva".