SALOMÉ SOUTELO - AGOLADA
El alcalde de Agolada, Ramiro Varela, intervino ayer en la polémica suscitada entre vecinos y gobierno local por las inundaciones de este fin de semana en las viviendas y los locales próximos al cruce entre la N-640 y la carretera hacia Melide. "Nesa zona conflúen todas as augas pluviais do monte de Coteimil debido á rede de camiños das concentracións parcelarias. Se antes as pluviais descendían por diversas partes do monte, agora coa rede de pistas veñen todas ao casco urbano, e iso non podemos modificalo", concluye el regidor.
Varela replica las críticas de los afectados recalcando que las inundaciones se producen "cada tres ou catro anos e cando chove moito". Desde el gobierno local se barajaron alternativas a estos aguaceros, "pero ao seren tantas pluviais non ten solución", insiste. El primer edil también añade que en las anegaciones del pasado domingo los efectivos de Protección Civil "fixeron todo o que podían facer, sinalizando a zona". Hay que recordar que en el entorno de dicho cruce se inundó un bar, por lo que fue precisa la intervención de los bomberos "mentres que os de Protección Civil acudiron tres horas despois de chamar a emerxencias", recuerdan desde el local. Además, a escasos metros se detectaba una bolsa de agua en la N-640, que fue eliminada por personal de Conservación de Carreteras.
Limpieza de cunetas
Los afectados, por su parte, ponen en entredicho no sólo la limpieza y tamaño de las alcantarillas, insuficientes para absorber los chaparrones, sino también el estado de las aceras y las cunetas, que permanecen sin limpiar y que, por tanto, contribuyen a que se produzcan acumulaciones de agua sobre el firme.