M.Q. - PONTEVEDRA
La solicitud del concurso de acreedores realizada por Indeza Edificaciones y Obra Civil fue admitida a trámite y el Juzgado de lo Mercantil número 2 acaba de nombrar a Diego Comendador, Isabel Martínez y Aluminios Chano como administradores concursales para avanzar en el desarrollo de este procedimiento. La firma ya está en manos de los administradores concursales, después de que se viese obligada a recurrir a la suspensión de pagos por acumular una deuda de 70 millones de euros.
Algo que deriva en impagos de nóminas a su personal, aunque desde la firma, presidida por el lalinense Ángel Fernández Presas, representante de los constructores de Pontevedra, se establecen tres prioridades: devolverle la viabilidad a la industria, afrontar el abono de los sueldos y conservar el puesto de los 90 empleados.
Paro por impago
Por otra parte, un grupo de diez operarios de Indeza que trabaja en unas obras sufragadas por el Estado, dentro del Plan E de estímulo económico, irá a la huelga si la empresa posterga el pago de sus nóminas más allá de esta semana. Los representantes sindicales de la CIG ya preparan un paro que comenzaría a partir del lunes y aseguran que únicamente lo desecharán a cambio de que estos empleados perciban ya los salarios correspondientes a los meses de octubre y noviembre.
Los operarios se plantan de este modo después de semanas de trabajo en un proyecto de humanización que desarrolla la firma, con sede en Pontevedra, dentro del término municipal de Baiona. Según apuntan desde la defensa laboral los trabajos, pese a que los sufraga el Estado a través de este concello del Val Miñor, aún no fueron percibidos por los asalariados.
La plantilla que Indeza destinó a esta actuación se siente desprotegida ante la actual situación y apunta que "o Concello de Baiona non se compromete a facer ningún tipo de acción para facer efectivo o cobro das nóminas". Así se opta por una huelga cuyo inicio sería la próxima semana, siempre y cuando dirección de la compañía y empleados no llegasen a un acuerdo antes de este domingo.
Desde la CIG aseguran, por otra parte, que la decisión de estos trabajadores de acudir a la huelga es en realidad "un golpe na mesa" en contra de su comité de empresa, compuesto mayoritariamente por CC OO y UGT, después de que los delegados de la CIG "salisen presionados pola empresa", comenta el responsable del sector de la construcción de esta central para la comarca de Pontevedra, Xaquín Agulla.
Asimismo, continúa asegurando que entre la plantilla de Indeza, formada por aproximadamente un centenar de trabajadores, existe un "descontento xeral". Por lo tanto augura la puesta en marcha de más movimientos reivindicativos como el que inician los empleados de esta obra de Baiona.
Todo después de un último año convulso para la empresa constructora, puesto que la incertidumbre llegó con los primeros rumores existentes entre la plantilla sobre la posibilidad de que la firma acudiera a un proceso concursal. Una probabilidad que finalmente se confirmó. Ahora, parte del futuro de la empresa depende del resultado de este procedimiento judicial, al que Indeza se vio obligada por el aumento de su deuda.