REDACCIÓN - LALÍN/A ESTRADA
El temporal de lluvia y viento dejó ayer sobre la comarca casi una decena de árboles derribados sobre pistas, varias áreas recreativas inundadas y garajes y restaurantes anegados por el agua. En la comarca dezana, Protección Civil se afanó en señalizar tramos de pistas rurales que quedaron impracticables debido al agua que las cruzaba de banda a banda. En Vilatuxe la riada incluso obligó a señalizar tramos de la PO-534, que conduce a Pontevedra, que quedaron ocultos bajo el agua. En esta localidad lalinense, el área recreativa también desapareció bajo el diluvio, tanto los vasos acuáticos como los prados más próximos, e incluso la pista que discurre paralela al río se transformó en un calco de éste. La circulación también ofrecía peligro en carreteras de Silleda, donde en las proximidades del monasterio de Carboeiro fue precisa la intervención de Protección Civil y de los bomberos para cortar un árbol desplomado sobre el firme. La intervención de estos servicios también se requirió a lo largo de la jornada para achicar el agua de bajos, garajes y locales. Así ocurrió en el bar Trébol, de Agolada, donde cada aguacero supone para el local una nueva inundación, debido al mal estado de las alcantarillas. "Moitas están sen limpar e seladas con chapapote. Os bombeiros incluso tiveron que levantar unha tirando cunha cadea e cunha pala", apuntan desde el local.
En A Estrada fue preciso retirar árboles en Paradela, Olives, Arca, Curantes y en el área recreativa de Areal, donde el agua cubría hasta las mesas. Además, se produjo un desprendimiento de tierras en la EP-7017, que fue señalizado por Protección Civil. En Cerdedo se decidió duplicar los efectivos de este servicio, de modo que 6 operarios están limpiando cunetas para evitar nuevas inundaciones. También aquí quedaron anegadas la piscina y la playa fluvial.
A pesar del mal tiempo, sólo se registró un accidente en el entorno de la rotonda de la "Folla de Bacalao", en Lalín.