DANIEL FERNÁNDEZ - LALÍN
El alcalde de Lalín, Xosé Crespo, reveló ayer que los contactos entre el concello y la empresa concesionaria del servicio de limpieza, Sufi, se están intensificando en aras de acordar un nuevo canon económico, aunque admitió que el ayuntamiento rechaza las peticiones de la firma y sólo estaría dispuesto a asumir un ascenso leve. De este modo, se abre la posibilidad de una huelga de la recogida de la basura en Lalín, ya que los operarios exigen una subida salarial de al menos el 25% para no convocarla y la empresa sólo está dispuesta a asumir esta reivindicación si el concello incrementa el canon anual.
Con esta espada de Damocles sobre la cabeza y con una asamblea de los operarios fechada para el próximo jueves, técnicos del concello y de Sufi mantuvieron ayer una intensa reunión por espacio de cuatro horas. En el encuentro, el concello rechazó la propuesta de la empresa, que incluía un incremento del canon por unos 180.000 euros anuales a cambio de la limpieza en nuevas zonas, y cursó una contraoferta a la firma que será estudiada en este puente festivo, ya que está convocada una nueva reunión para el próximo miércoles.
El alcalde lalinense, aunque no quiso concretar nada del contenido por tratarse de un asunto delicado con una huelga en ciernes, explicó que la intención del concello es la de "manter o canon", aunque admitió que se pueda subir ligeramente. En este contexto, cabe señalar que el presupuesto de 2010, aprobado el jueves, contempla 936.000 euros anuales para Sufi, lo que supone una rebaja de 14.000 respecto al año anterior por la caída del IPC.
Con esto, la intención del concello es suprimir algunos servicios de limpieza "que estaban sobredimensionados" e incluir otros, especialmente la recogida de basura en las zonas urbanísticas de reciente creación. Por ello, se pretende mantener el canon o ajustarlo al alza. En la negociación, el concello también planteará a Sufi la creación de nuevas categorías de calles para la limpieza, la extensión de los contenedores de recogida selectiva a todos los núcleos rurales y la adecuación de las recogidas semanales a las necesidades de cada aldea.
Con estas fuertes divergencias entre ambas partes, Crespo admitió la "ameaza de folga" de los trabajadores de la empresa y la postura de la firma de que sólo les subirá los salarios "se paga o concello". No obstante, quiso dejar claro que es un problema exclusivo de Sufi, obviando por completo que serían los lalinenses los que padecerían los efectos de una huelga.
Finalmente, y tras alabar la postura "razoable" de los directivos de Sufi para entablar negociaciones, señaló que el asunto debe solucionarse antes de Navidad y que en la semana del lunes 14 habrá que conseguir un acuerdo económico entre las partes u optar por la rescisión del contrato de mutuo acuerdo. Crespo, que indicó que la empresa no se cerró a abandonar su labor en Lalín, señaló que se podría licitar un nuevo concurso y que sería más ajustado, ya que ahora tienen datos de rutas, frecuencias y zonas sensibles.