REDACCIÓN - LALÍN
El bar Ramos de Lalín fue víctima anoche de un peculiar atraco. Unos desconocidos destrozaron la puerta de esta local situado en la calle Ramón Aller en torno a las tres de la madrugada y desvalijaron los expositores de golosinas del establecimiento sin que accedieran a la caja registradora, que carecía a esa hora de la recaudación diaria. En concreto, el dueño del bar echaba en falta ayer los correspondientes a chicles y chupa-chups, entre otros. Varios operarios se encargaron en la mañana de ayer en reparar el acceso al bar poco después de que su propietario presentase la correspondiente denuncia en el cuartel de la Guardia Civil.