XAN SALGUEIRO - VILA DE CRUCES
El Concello de Vila de Cruces incrementará el recibo del agua y el saneamiento con vistas al próximo año debido, fundamentalmente, al elevado coste de la depuración de aguas residuales. El aumento del volumen de residuos a tratar y la subida de la luz hacen que al concello le resulte inasumible mantener el servicio con sus propios medios. Por eso, el alcalde, Jesús Otero, solicitó ayer al conselleiro de Medio Ambiente, Infraestruturas e Territorio, Agustín Hernández, que su departamento asuma la gestión de las depuradoras de Vila de Cruces y Merza. Además, dio orden a los técnicos municipales para que empiecen a trabajar en la aplicación de la subida de la tasa.
Jesús Otero mantuvo a última hora de la tarde de ayer una reunión en Santiago con Agustín Hernández para trasladarle peticiones relacionadas con mejoras viarias o urbanas, nuevos alcantarillados o un punto limpio. El regidor solicita que se incluyan mejoras en el proyecto de reforma integral de la carretera Vila de Cruces-Merza, a ejecutar el próximo año con unos 2,5 millones de euros. Entre las actuaciones demandadas están aceras y canalizaciones en Merza; el ensanche de la zona de Carrás, para que puedan acceder autobuses a la iglesia de Merza; o la mejora del entronque con la carretera provincial 6410 (Merza-Fontao). Otra reivindicación viaria se refiere al ensanche del acceso al poblado minero de Fontao para que puedan entrar los autocares escolares, por ejemplo. Y la tercera es el acondicionamiento del vial Cruces-Ponte Ledesma (PO-960). Precisamente, la Xunta adjudicó definitivamente el martes el refuerzo del firme de este vial entre los kilómetros 21,5 y 24,5 a la firma Ovisa Pavimentos y Obras por 230.739,08 euros.
El alcalde también solicitó al conselleiro la ejecución de los alcantarillados de Camanzo, Piloño y Bodaño. Este último ya tiene redactado el proyecto desde los tiempos del bipartito, que lo dejó sin consignación, por lo que Otero demanda su licitación y ejecución; en el caso de Camanzo habría que redactar el proyecto, mientras que en el de Piloño existe un anteproyecto. En este caso, Otero demanda el saneamiento integral del lugar.
La construcción de un punto limpio en una parcela cedida por la Xunta junto a la carretera de Carbia es otra de las solicitudes presentadas ayer por el regidor. Y la última sería la mejora del entorno de la Praza da Igrexa, cifrada en 107.000 euros, con la demolición del actual parque infantil y la construcción de un nuevo cerrado y separado de las ruinas existentes. El conselleiro se comprometió a estudiar todas las peticiones recibidas.