SILVIA ALENDE - A ESTRADA
Fuentes de la residencia de mayores de A Estrada salieron ayer al paso de las recientes declaraciones efectuadas por el BNG, en las que se denunciaba la "lamentable situación" de estas dependencias a causa de las obras que en estos momentos se efectúan en el centro, para desmentir la existencia de desperfectos en estas instalaciones asistenciales. Según se explicó, los trabajos que se realizan en la residencia corresponden a dos proyectos planificados por el anterior gobierno de la Xunta de Galicia y consisten, por una parte en el cambio de la cubierta y remodelación de la sala de calderas y, por otra, en una reforma interna centrada en el acondicionamiento y mejora del edificio.
Sin entrar a valorar la decisión autonómica de iniciar una parte de estos trabajos en septiembre y el resto en octubre, desde la residencia estradense quiso aclararse que "as zonas habitadas están en perfecto estado" y que en todo momento se ha velado por garantizar las condiciones de habitabilidad de los allí residentes. "Non están hacinados", apuntaron fuentes de este centro. Asimismo, se rebatió al BNG que "non hai choiva, nin frío nin suciedade", pues a pesar de las obras los servicios seguirían prestándose con "normalidade".
Cabe recordar que la situación denunciada por el BNG se remonta al pasado día 13 de noviembre, momento en que un fuerte temporal levantó una placa de la uralita de la cubierta, que en aquel entonces se encontraba sin teja, provocando una inundación en el piso superior de la residencia y obligando a realojar a 13 de los 26 residentes que en aquel entonces se encontraban en este centro. Como primera medida, para pasar la noche del 13 al 14 (viernes a sábado) se habilitaron zonas comunes con camas supletorias. Posteriormente, el sábado 11 de noviembre estos usuarios fueron realojados en un hostal de A Estrada y los dos restantes decidieron, según se explicó, instalarse en casas de amigos y familiares hasta que la situación pudiese ser solventada. Ya el lunes 16, la Xunta de Galicia ofrecería a los usuarios la posibilidad de alojarse en otras residencias públicas, pero "preferiron quedar na Estrada".
Por su parte, el director de la residencia, Carlos Somoza, quiso dejar claro ayer que las condiciones de habitabilidad en la zona del centro usado por los residentes están "garantizadas" y que tan sólo hay goteras en el piso superior, que se encuentra cerrado. Asimismo, se señaló que las citadas obras de reforma prevén finalizarse en breve.