SALOMÉ SOUTELO - LALÍN
El plan inicial de la Diputación estimaba que tres años serían suficientes para organizar todos los archivos de la provincia, centralizar todos los datos en un fichero y valorar la situación real de todas las salas de documentación. La realidad muestra que esta enorme labor, iniciada a mediados de los 80, aún continúa hoy, con la informatización de todos los documentos y la continua incorporación de más material.
En la actualidad, los archivos de los concellos dezanos tienen hasta 47.217 registros, y estos documentos están custodiados en diferentes condiciones. La mayoría de ellos se ubican en las plantas bajas o los sótanos de los consistorios, aunque en el caso de Lalín y de Rodeiro este servicio se ubica, respectivamente, en las dependencias del edificio del Museo dos Títeres y en el edificio del Juzgado de Paz. Por su parte, en Silleda ya se indicó en numerosas ocasiones la necesidad de trasladar el material a otra zona diferente del bajo cubierta, debido a la amenaza que supone la humedad para su conservación.
Pero para llegar hasta aquí, fue precisa una intervención en tres fases. La primera tuvo lugar entre 1981 y 1984 para valorar y programar la realidad documental de cada concello, así como para realizar la clasificación de los fondos. Entre 1985 y 1986 se aumenta el personal disponible para, además, incorporar la documentación reciente a las secciones de administración general, obras y urbanismo y servicios patrimoniales y económicos. Desde 1996, por último, se procede a la informatización de los archivos.
De forma paralela, se organizan los archivos de las Irmandades de Labradores de Dozón y Rodeiro, a la vez que desde 2002 se llevan a cabo y una vez al año tareas de desinfección, desratización y desinsectación en las salas también de Dozón, además de las de Silleda y Cruces.
Toda esta labor permite a los usuarios saber que, por ejemplo, en las dependencias de Lalín, Agolada y Dozón, se custodian libros de actas fechados en el siglo XIX. En cuanto a los documentos más antiguos de los archivos de la comarca, se sitúan en la primera mitad de dicha centuria los hallados en las salas de Agolada y Lalín, mientras que los de Rodeiro se fechan ya en 1850, al igual que ocurre en Vila de Cruces.