ALFONSO LOÑO - SILLEDA
Las cinco empresas que presentaron una petición de concurso de acreedores contra la firma silledense Cometal elevan ahora a una veintena las sociedades con cobros pendientes, que podrían sumar cantidades millonarias. Firmas como Tatrasa y las otras cuatro, a las que Cometal adeuda casi un millón de euros, anuncian medidas más drásticas para ingresar los fondos pendientes y reprueban el nulo compromiso de Cometal a saldar las importantes cantidades de trabajos realizados en distintos puntos de la geografía española. Las mismas empresas admiten tener problemas para tener al día sus pagos con la Seguridad Social, aunque lo atribuyen a la falta de ingresos, motivado por los elevados impagos de la sociedad asentada en el polígono de Silleda.
Los afectados alegan que la dirección de Cometal se niega a recibirlos y “nos da largas para evitar que reclamemos lo que nos pertenece. Desde hace más de dos meses tienen un guardia de seguridad en la puerta de sus oficinas para evitar que entren los muchos empresarios que fueron a Silleda para exigir lo que les pertenece”, señalan. Los demandantes evitan polemizar con las declaraciones de la plantilla de personal, que el lunes defendieron la viabilidad de la empresa, anunciaron que tenían al día sus nóminas e instaron a los posibles afectados a acudir a la justicia, pero recuerdan que el Juzgado de lo Mercantil Número 2 de Pontevedra admitió a trámite la petición del concurso de acreedores.
Quiebra
“La situación a la que han dejado a estas empresas es insostenible. Han pasado de ser sociedades fuertes y solventes a estar a punto de la quiebra y algunas, como Tatrasa están sorteando esto con enorme esfuerzo, gracias a los importantes proyectos que recibe”. Esta sociedad valora que los operarios de Cometal tengan al día el abono de sus nóminas pero alegan que son sus trabajadores los que corren peligro de dejar de cobrar si Cometal no les abona las deudas que tiene contraídas por varios trabajos.
Los afectados insisten que se han visto abocados a presentar un concurso de acreedores después de que la dirección de la empresa de estructuras metálicas se negase en reiteradas ocasiones a pagar la totalidad de las facturas y no descartan que esta sociedad pueda acabar quebrando y ellos se queden sin ingresar estas importantes cantidades de dinero. “Este fue el último recurso, aunque ni así se nos compensará los enormes perjuicios morales o económicos que estamos padeciendo cada una de estas empresas durante este tiempo, en que no hemos recibido ni un euro del trabajo hecho para Cometal”, dicen.